
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 15 (1), 2024, pp 162 - 168
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/15.1.14
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to de interseccionalidad1 nos ayuda a comprender el mantenimiento de las
desigualdades sociales al mostrar la coexistencia y la subordinación de esos
factores y cómo se interseccionan, generando efectos singulares de opre-
sión, de dominación y de discriminación.
Finalmente, los caminos por los que transitaron los jóvenes en este traba-
jo: la rueda de conversación formada por jóvenes de los sexos masculino
y femenino, de entre 15 y 20 años, de diferentes etnias y estratos socioe-
conómicos, a diferencia de las demás, fue coordinada por un psicoanalista
y una psicoanalista, con la intención de propiciar una escucha más plural.
Esa experiencia demostró la forma como los jóvenes están enterados de
las cuestiones relativas a los feminismos, con las que se identican, y cómo
transitan en los discursos sobre sexualidad y diferencias de género. Un
ejemplo interesante de eso lo expresó uno de los participantes que, ante
la foto de un chico transgénero, que consideró la que mejor representa su
pensamiento, comentó: “lo más interesante de esa conversación sobre fe-
minismo son las diferencias, también en las expresiones de la sexualidad”
(p.43). A partir de eso, consideró casos que podrían ser más comunes: “de
hombres que se convirtieron en mujer que de mujeres que se convirtieron
en hombres” (p.44), suponiendo que podría ser el efecto de que los hom-
bres estén más autorizados socialmente para asumir su deseo que las mu-
jeres. Los participantes problematizaron las construcciones imaginarias que
sustentan los mitos sobre lo que signica ser hombre y ser mujer y cómo
estos mitos producen violencia de género. Al aceptar el desafío de participar
de ese encuentro con otros, ejercieron entre
ellos la confrontación de diferentes posiciones sobre temas delicados y
produjeron narrativas sobre los desafíos impuestos por la complejidad de
las relaciones amorosas y sexuales. Respecto a las diferencias de género,
indagaron sobre la diversidad de caminos de expresión de la sexualidad y
plantearon cuestiones sobre la transexualidad, la transgeneridad y el trans-
feminismo. Hablaron de la importancia de los movimientos feministas sin
rehuir criticar sus extremos, que pueden llevar a movimientos excluyentes.
Destacaron una dimensión de violencia siempre presente en la relación en-
tre hombres y mujeres y armaron la importancia del consentimiento en
las relaciones sexuales al señalar que la “cultura de la violación” reproduce
socialmente lugares de dominación para los hombres y de sumisión para
las mujeres.
Además del trabajo de escucha en las ruedas, el grupo extendió la investiga-
ción al campo de la comunicación descrito en el capítulo 7: “Feminismos e as
mídias – Entre o singular e o coletivo” apunta a la ampliación de la escucha
de los discursos que circulan en los medios de comunicación – en las redes,
en los medios tradicionales, en las publicidades, en los movimientos cultura-
les de las periferias – y en todos los vehículos de amplicación y difusión de
los discursos sobre las relaciones amorosas, sexuales, posiciones de género
y lugares de las mujeres y sus reivindicaciones. Medios que se conguran
como lugares de potencia creativa y que también pueden favorecer la cir-
culación de discursos autoritarios y fanatismos. Las redes sociales impactan
en los movimientos colectivos y emergen como un nuevo espacio público
1 Concepto creado por Kimberlé Williams
Crenshaw, estudiosa de la teoría crítica
racial, profesora de la Facultad de Derecho
de UCLA y fundadora del Centro de
Interseccionalidad y Estudios de Política
Social de Columbia Law School (CISPS).