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INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 15 (2), 2024, pp 164 - 167
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/15.2.15
súbita sino luego de un proceso de creciente e intolerable malestar, des-
de la ideación, las amenazas, la planicación, los gestos suicidas, ten-
tativas de baja letalidad o aquellas que pueden llegar a la muerte por
suicidio. Hay circunstancias en que pensar en la muerte es la única for-
ma de seguir viviendo, pero no debe confundirse con una solución. La
verbalización, gesto o intento suicida puede ser un pedido de ayuda que
requiere de un otro que pueda registrarlo; para ello es fundamental que
haya un receptor que transmita comprensión y apoyo, como una base
segura donde la persona aquejada por una situación intolerable pueda
refugiarse.
El autor subraya que “la conducta suicida no es una forma de llamar
la atención sino una forma de pedir ayuda, aunque se presente como
amenaza, y por lo tanto debe ser tomada en serio.” (p. 56) Explorar a una
persona por sus ideas de suicidio no incrementa su riesgo de cometerlo,
sino al contrario, transmite preocupación y disponibilidad para un espa-
cio de verbalización.
Para prevenir la conducta suicida Villar Cabeza plantea diversas teorías
que se reeren a cuatro elementos fundamentales a considerarlos in-
tegradamente: reducir el dolor o sufrimiento psíquico, incrementar la
esperanza de alivio y cambio, mejorar la conexión o vinculación con los
demás sintiéndose útil para alguien con algún proyecto personal en vez
de una carga, y reducir la capacidad de suicidio considerando con pre-
caución los factores de riesgo y oportunidad.
Para lograr esa prevención el autor plantea decididamente que tenemos
que recuperar los escenarios esenciales, además de la familia, relativos
a la infancia y la adolescencia: el colegio y los medios de comunicación y
de difusión de la cultura. Así, se detiene en cada uno de estos espacios
y sus posibilidades y dicultades para implementar intervenciones de
prevención.
Se muestran experiencias e investigaciones en las que, desde el colegio
se entrena a profesores e incluso alumnos para ser cuidadores iden-
ticados. Se incluye, a su vez, el objetivo del cuidado al cuidador en el
sentido de no sobrecargar al profesor con exigencias que no le corres-
pondan.
Es importante observar y promover cuán integrado esté el adolescente
con otros y con alguna sensación de ser útil y valorado. Los medios de
comunicación y la expresión cultural y artística pueden ser considerados
desde el temor de contagio hacia actitudes suicidas o por otro lado des-
de el “efecto Papageno” o efecto protector. Desde la tecnología y la inter-
net discurren diferentes estímulos, información, contactos, sugerencias
y contenidos tanto de riesgo como posibles de dar soporte. Diversas
viñetas ilustran en esta obra situaciones críticas y de riesgo a partir de
dinámicas familiares, entre pares, de relaciones sentimentales y en el
ámbito escolar.
Finalmente, en palabras del autor: