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INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 1 (1), 2013, pp 160 - 166
ISSN 2815-6994 (en linea)
A continuación se brinda información sobre el alcohol etílico, caracterís-
ticas físicas, químicas y biológicas, la cinética y la dinamia del mismo en
el cuerpo y sus diferencias en hombres y mujeres. También se brinda
información sobre bebidas destiladas y fermentadas y concentración de
alcohol en cada una. Educadores e investigadores sanitarios de diferen-
tes países emplean para medir el consumo la unidad de bebida estándar
(UBE) que equivale a 10 gramos de alcohol puro dando a conocer cuan-
tas UBES corresponden a cada medida de cada tipo de bebida.
Para la American Medical Association cualquier consumo por mínimo
que sea posee un efecto negativo sobre percepción y habilidades psi-
comotoras y supone un riesgo para la salud y la seguridad. Los efectos
negativos no duran sólo mientras haya alcohol en el cuerpo (cuando
desaparezca la resaca) pues aquellos dependen de la cantidad y de la
frecuencia por lo que se considera otro concepto: “consumidor de ries-
go” que se dene como “una pauta de consumo que puede implicar un
alto riesgo de daños futuros para la salud física o mental, pero que no se
traduce en problemas médicos o psiquiátricos actuales” (Plan Nacional
sobre drogas (2007), Madrid).
En los menores de 18 años no hay consumo sin riesgo puesto que el
cerebro del adolescente es un órgano en desarrollo, por ello un adoles-
cente que consume puede tener dicultades temporales en el aprendi-
zaje, dicultades de memoria (cada vez es más frecuente el fenómeno
de black out) y en el planicar tareas.
El apartado naliza dando recomendaciones sobre cómo actuar cuando
se produjo una intoxicación aguda (borrachera).
Apuntes para del trabajo preventivo sobre el consumo de alcohol
Este apartado comienza con el mito de Dionisio, el descubrimiento de
la elaboración del vino y el hallazgo de un decreto romano que limitó el
culto al dios del vino abriendo paso a reexiones de utilidad para la pre-
vención del consumo. No alcanza únicamente con la información sobre
los riesgos sino que es necesario un trabajo formativo para encontrarse
en condiciones adecuadas de cuidarse a sí mismos y a sus compañeros.
Un punto interesante en la reexión es sobre algunas posiciones pater-
nas: “Preero que tomen en casa…”. Como lo señalan los autores esta
declaración se sostiene en la “ilusión de lograr un mayor control sobre el
consumo si es bajo supervisión paterna”. Para los autores esta postura
no protege sino que habilita y legitima el consumo. Los padres pueden
estar abiertos al diálogo sin ser permisivos y manifestar sus opiniones
con rmeza respecto al cuidado. Finalmente, el compromiso de las ins-
tituciones educativas en la promoción de salud es muy importante en la
prevención si se trabaja complementariamente y con coordinación.