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INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 22 - 26
ISSN 2815-6994 (en linea)
En su obra tendrá remarcado interés el aproximarse a la verdad
y encontrará en el sostenimiento de la mentira uno de los factores que
corroen el conocer. Describirá el uso excesivo de la mentira incapacitan-
do la posibilidad de pensar.
Otro de los conceptos profundizados en (-K), es decir, el ataque al cono-
cimiento, es la intolerancia a la frustración, que afecta a la concatenación
de elementos. La tolerancia a la frustración será vital para posibilitar un
aparato mental con capacidad para pensar.
La actividad del pensar, fue en su origen un procedimiento para descar-
gar a la psique del incremento de estímulos a través de la identicación
proyectiva. Entiendo que es así como Bion da un lugar fundante a los
elementos beta (destinados a ser evacuados) en el inicio de la vida. Al
igual que M. Klein postula fantasías, que son derivados de los instintos,
que el bebé evacúa en la madre, y reintroyectará como elementos alfa,
siendo coherentes con la realidad, adaptados a la realidad y al ambien-
te. En esta situación será de vital importancia la tolerancia a la frustra-
ción, de lo contrario, la identicación proyectiva será excesiva. El amor
(L) también será de vital importancia en estos primeros momentos, al
igual que el odio (H). Ambos factores guiarán el destino posible de la
experiencia emocional.
Bion sintetiza las funciones de la personalidad en tres (factores) emocio-
nes básicas: amar(L:love) odiar (H:hate) y conocer (K:know). Estos facto-
res pueden tener cualidad negativa (-L, -H, -K) debido a la poca tolerancia
a la frustración. En situaciones agresivas o violentas, estos factores pue-
den adquirir esta cualidad negativa, y como sigo sosteniendo, como ex-
presión indirecta de los instintos de vida y muerte. Igualmente, trabajos
ulteriores dentro de la teoría de Bion intentan dar ejemplos extremos de
expresión directa de los instintos.
Bion arma un equipo mental para pensar y elaborar emociones. Equipo
mental que siempre será exigido por la realidad y también desde el in-
nito interior (realidad psíquica). Dice en “Elementos de psicoanálisis”:
“Tenemos por lo tanto que considerar el rol de los instintos de vida y de
muerte así como también el de la razón, la cual en su forma embriona-
ria bajo el principio de placer está destinada a ociar como esclava de
las pasiones, y la ha forzado a asumir una función que se asemeja a la
de control de las pasiones y tener la paternidad de la lógica.”(W.R.Bion,
1963, p.60)
Al considerar la potencialidad de la envidia (Klein) asociada a la violencia
de la emoción que despliega, describe un estado de indefensión ma-
yor en el sujeto, es desvitalizante, así la caracteriza. Logra desbastar las
emociones básicas (amor, odio, conocimiento). Podemos suponer que
a este estado se llega por la fuerza del instinto de muerte. Describe las
características generadas por la acción de la envidia como: un estado
de falta (without-ness), un objeto externo sin exterior, como un canal ali-
mentario sin un cuerpo, una armación envidiosa de superioridad moral
sin ninguna moral. Es un despojar, hasta la nulidad de pensamientos.