113 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 113 - 121
ISSN 2815-6994 (en linea)
ENFOQUES ACTUALES
DEL CONCEPTO DE PARENTALIDAD
Lic. Ivonne Rozenberg
Psicóloga Clínica. Graduada del Plan Curricular de Estudios de la
Asociación Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados. (A.E.A.P.G.)
Socia Activa de la Asociación Escuela Argentina
de Psicoterapia para Graduados (AEAPG)
Coordinadora del Área de Fecundación Asistida y Adopción de la A.E.A.P.G.
Psicóloga Mediadora. Instituto Convivencia. Coordinadora de los Grupos
de Reexión de Terapia de la Tarea. (Grupos Balint).
Socia fundadora de la Revista Claves
en Psicoanálisis y Medicina hacia la Interdisciplina.
Reside en la ciudad de Buenos Aires. ivonne@lic-rozenberg.com.ar
Para citar este artículo / Para citar este artigo / To reference this article
Rozenberg I. (2014) ENFOQUES ACTUALES DEL CONCEPTO DE PARENTALIDAD
Intercambio Psicoanalítico 2 (1),
Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC By 4.0)
114 / FLAPPSIP
Resumen
Un hijo adoptado o nacido de las técnicas de fecundación asistida se
congura desde su singularidad como todo hijo, ya que las articula-
ciones de las identicaciones y deseos de los padres le otorgarán una
forma peculiar y propia de insertarse como tercero en la pareja.
Lo particular de los padres biológicos o adoptivos o que apelaron a
técnicas de fecundación asistida, recreando sus historias edípicas,
sus mitos sobre lo hereditario, el atravesamiento social en la subjeti-
vidad, la tradición generacional y familiar, estructuran una red en la
que se anida un hijo.
Cada niño nacido, adquirirá la transmisión de lo transgeneracional
en el vínculo intersubjetivo, madre, padre o padres homosexuales o
heterosexuales, solos o en pareja.
El accionar ético está presente cuando cede sus principios absolutos
y permite la reconstrucción de la historia del paciente en un clima
de respeto por las decisiones del otro y la opción de libertad que le
pertenece.
El trabajo propone el reconocimiento y análisis de lo implícito de la
relación en adopción o en fecundación asistida para una elección
más esclarecida, creativa y libre.
Palabras clave: Parentalidad - Deseo de hijo - Homoparentalidad
Adopción y Fecundación Asistida - Red Vincular.
“Si los procesos psíquicos de una generación no se trans-
mitieran a otro, no se continuaran a otra, cada uno esta-
ría obligado a recomenzar su aprendizaje en la vida, lo que
excluiría todo progreso y todo desarrollo. La transmisión,
dato ineludible de la vida psíquica, dejará su marca en el
sujeto a través de complejas operaciones de reinscripción”.
(Freud, 1914, p. 419)
Los nuevos modos de formación de una familia, no sólo desde lo biológi-
co, sino la adopción, fecundación asistida, monoparentalidad, homopa-
rentalidad abren nuevos paradigmas teórico-clínicos psicoanalíticos de
su abordaje, que comienzan a ser elaborados. Dichos paradigmas pre-
suponen poner en crisis los anteriores que forman parte de la creación
de los nuevos. Se asientan sobre una base social e histórica (avances
cientíco – tecnológicos.)
Cuando se intenta el pasaje hacia la parentalidad, se elabora un proyec-
to que tendrá distintas vicisitudes de acuerdo con los deseos inconscien-
tes y el lugar que se le otorgue a ese hijo.
Un hijo biológico, adoptado o nacido a través de las técnicas de fecunda-
ción asistida abre interrogantes de qué es ser padres. ¿Se es padre por
el sólo hecho de la procreación o se es por la función que se construye
a lo largo de la vida?
ENFOQUES ACTUALES
DEL CONCEPTO DE PARENTALIDAD
Lic. Ivonne Rozenberg1
1 Psicóloga Clínica. Graduada del
Plan Curricular de Estudios de
la Asociación Escuela Argentina
de Psicoterapia para Graduados.
(A.E.A.P.G.) Socia Activa de la
Asociación Escuela Argentina de
Psicoterapia para Graduados
(AEAPG) Coordinadora del Área de
Fecundación Asistida y Adopción de
la A.E.A.P.G. Psicóloga Mediadora.
Instituto Convivencia. Coordinadora
de los Grupos de Reexión de
Terapia de la Tarea. (Grupos Balint).
Socia fundadora de la Revista Claves
en Psicoanálisis y Medicina hacia la
Interdisciplina. Reside en la ciudad
de Buenos Aires. ivonne@lic-
rozenberg.com.ar
115 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 113 - 121
ISSN 2815-6994 (en linea)
En este proceso, partiremos del sentimiento de extrañamiento que se
produce con la llegada del hijo, la vivencia de desconocimiento de lo que
no les pertenece, como si fuera una ruptura de lo anterior a lo actual. En
el recorrido particular de los nuevos modos de formación de la familia,
tendremos en cuenta las vicisitudes particulares que se van a dar en la
construcción de la historia del hijo.
En primer lugar, tendremos en cuenta el concepto de discontinuidad
biológica, no sólo en la adopción sino en el caso de fecundación asistida
con material heterólogo. Se construye un proceso de abrochamiento de
deseos del niño y de sus padres, en cuyo interjuego se consolida la pa-
ternidad y el lugar de ese hijo como sujeto. Este proceso se inicia con el
reconocimiento del sentimiento de extrañamiento. Es decir, el niño tiene
una continuidad en su historia: su pasado lo integrará con el presente
para construir cual la arqueología, en la experiencia compartida, aquello
que “se dice saber”.
Esto en los casos de adopción, y en los de fecundación asistida con ma-
terial ajeno a la pareja, se trabajará con la aceptación de “lo no sabido”.
El hijo podrá plantearse sus propios enigmas al sentirse sostenido por
sus padres. Integrar, construir, simbolizar aspectos de su historia, le van
dando sentido a su identidad.
Un hijo adoptado, fecundado con técnicas o nacido de manera tradicio-
nal, se congura desde su singularidad como todo hijo, ya que las arti-
culaciones de las identicaciones y deseos de los que ejercen la paterni-
dad, le otorgarán una forma peculiar y propia de insertarse como otro.
Recuerdo el comienzo de la investigación en adopción que surge en los
años de la iniciación de mi carrera profesional.
En el año 1980 presenté un trabajo en Rosario en el IV Congreso Argen-
tino de Psicología: “El mito de lo hereditario en un caso de adopción”. La
hipótesis fue demostrar, a través del tratamiento de una madre adop-
tante, la necesidad de que una de las series complementarias de Freud,
lo hereditario, deba cumplirse indefectiblemente en su hija adoptiva
como una manera de mantener un mito generacional y así librarse de
sentir el profundo dolor que le provoca su esterilidad.
Al regresar a Buenos Aires, me encuentro con mi familia en Retiro, era
el día de la madre: mis dos hijos me entregaron una tarjeta a modo de
relación con el título del trabajo: “El mito de lo hereditario en dos casos
de procreación”, como respuesta personalizada y creativa de la situación
familiar.
Es decir que tanto los hijos biológicos como los adoptivos se conforma-
rán a partir de lo que transcurra entre los padres y el hijo, más allá de
que haya sido o no engendrado por éstos. Es decir que dependerá no
solamente del interjuego del hijo con los padres y de ellos con el hijo,
sino de todas las historias familiares en juego, del entramado presente
en la vida de la o las personas para otorgarle a un hijo adoptado, biológi-
co o nacido por técnicas de fecundación asistida, un determinado lugar.
116 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 113 - 121
ISSN 2815-6994 (en linea)
Se constituirá una trama en la que se anida el hijo adoptivo o nacido de
fecundación asistida. Considero parte de la misma y por lo tanto inci-
diendo en la situación, el ideal social, que otorga sobrevaloración a la
paternidad biológica y una serie de mitos respecto de los hijos adoptivos
como: dicultades de aprendizaje, excesiva agresividad, hijo difícil, aban-
donado, con situaciones traumáticas.
Estos mitos, conjunto de creencias que actúan como organizadores so-
ciales, son constitutivos de la subjetividad de las personas singulares.
Son mitos que atraviesan y se entrecruzan con la novela familiar del hijo
adoptado o nacido de fecundación asistida, dando cuenta del ideal so-
cial en la subjetividad.
“Lo particular”, las articulaciones que establecen los padres con sus hi-
jos, repitiendo sus historias edípicas, y “lo social” con sus mitos estructu-
ran una red que da sentido al lugar de ese hijo adoptado.
Hay así una signicación propia que la esterilidad biológica produce en
el deseo de los padres y también el signicado propio de la procreación.
Otro dato a considerar dentro de la “Red Vincular” son los prejuicios. El
sujeto se ve atravesado por la cultura familiar y social, por la tradición,
la religión; es decir por varios vectores que se entrecruzan y conforman
a las personas con ideología, sentimientos. A veces se gestan prejuicios
que nos habitan silenciosamente que no tomamos conciencia de su exis-
tencia hasta que surge en una temática especíca que nos conmueve.
Hacerlos concientes permitirá procesar la situación discriminadamente.
Los adoptantes que se posicionan en el lugar de no poder en oposición
a los que sí pueden, como situaciones diferentes y contradictorias, pue-
den producir una división tajante entre unos y otros.
El reconocimiento de lo arcaico que esta situación evoca, permite la po-
sibilidad de la discriminación comenzando así el camino, a veces largo y
difícil, de la búsqueda del tercero.
Para realizar la adopción, partimos de una especial situación que atra-
viesan los adoptantes que no han podido engendrar un hijo, sea porque
no lo han logrado biológicamente, o por ser personas del mismo sexo
o solas.
La herencia es uno de los aspectos preponderantes en adopción, con-
siderando como fundamentales, no sólo el equipo genético que tiene
el hijo adoptado sino también las vivencias de los padres al respecto. La
preocupación que tienen por lo hereditario, muestra el atravesamien-
to del mito social y las historias personales. (Ver el cuadro de “La red
vincular en Adopción”). La herencia genética en los casos de adopción
y de ciertas fertilizaciones asistidas con donación de gametas o embrio-
nes requiere la elaboración de lo que no se puede transmitir. Considero
como fundamental el hecho de que todo niño adquirirá la transmisión
de las generaciones anteriores ya que se irá construyendo en el vínculo
intersubjetivo madre, padre o padres homosexuales o heterosexuales,
solos o en pareja.
117 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 113 - 121
ISSN 2815-6994 (en linea)
En las experiencias que compartirán con su hijo adoptado se otorgarán
como distintos, dada la originalidad de su propia historia. Es lo que inci-
dirá y caracterizará lo vincular y no la adopción en sí misma.
Algunos padres que tienen lo biológico como ideal, generan situaciones
de vivir a su hijo como extraño negando la historia anterior que subyace.
Otros temen a la herencia patológica, no sólo respecto de lo somático
sino de las perturbaciones psíquicas. Otros, que se convierta en intruso
e impida las posibilidades de ser aceptado por el resto de la familia, tíos
o abuelos.
La consideración de lo genético, color de ojos, cabello, piel, como ba-
luarte, fuerza a los adoptantes a desplegar una modalidad de función
paterna, estructurando un proceso de discontinuidad entre lo biológico
y la adopción.
Este párrafo de un cuento de la escritora mejicana graca poéticamente
lo que deseo transmitir:
“Porque la sangre que heredamos no es nada más que la que traemos
al llegar al mundo, la sangre que heredamos está hecha de las cosas que
comimos de niños, de las palabras que nos cantaron en la cuna, de los
brazos que nos cuidaron, la ropa que nos cobijó y las tormentas que otros
remontaron para darnos vida. Pero sobre todo, la sangre se nos teje con
las historias y los sueños de quien nos crece”. (Mastretta, 1999, p. 4)
Freud le da mucho peso teórico y clínico a las series complementarias
porque no hay un solo elemento denitivo y denitorio, sino que es el
interjuego entre todos los elementos.
“El término “serie complementaria” fue utilizado por Freud para explicar
la etiología de la neurosis y superar la alternativa que obligaría a elegir
entre factores exógenos y endógenos: estos factores son, en realidad,
complementarios, pudiendo cada uno de ellos ser tanto más débil cuanto
más fuerte es el otro, de tal forma que el conjunto de los casos puede ser
ordenado dentro de una escala en la que los dos tipos de factores varían
en sentido inverso; sólo en los dos extremos de la serie se encontraría un
solo factor”. (Laplanche y Pontalis, 1971, p. 420)
Se consideran series complementarias: 1) la herencia, 2) las experiencias
infantiles y 3) el trauma actual.
Desde aquí y vertiginosamente han ocurrido tantos cambios cientícos y
tecnológicos, que los terapeutas y la comunidad en general ha tenido que
realizar una tarea especíca para la aceptación de las nuevas formas de
parentalidad.
Es decir que el atravesamiento social en la subjetividad en diversas épo-
cas y culturas, ha dado cierta caracterización a la resolución de la tras-
cendencia en la progenie. Tal como se cita históricamente en la Biblia, a
Abraham cuya esposa Sara era estéril, y el caso de Raquel y Jacob. Actual-
mente y desde 1978, fecha del nacimiento de Amandine, primer bebé de
probeta francés, los nacimientos con Técnicas de Reproducción Asistida
se han multiplicado. La oferta ha aumentado a partir de la demanda y se
ha desarrollado cientícamente de manera sosticada.
118 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 113 - 121
ISSN 2815-6994 (en linea)
Tal vez en esta búsqueda permanente de solucionar esta proble-
mática de la imposibilidad de procrear es importante la consideración y
análisis del deseo de hijo que los pacientes y los profesionales poseen.
Cuando se habla de deseo de hijo se abren dos cuestiones que plantean
preguntas éticas desde un punto de vista práctico: la obstinación o furor
procreativo y el ocultamiento de la sexualidad.
El signicado simbólico del “deseo de hijo” está íntimamente relaciona-
do con la historia personal de los que lo desean, otorgándole singulari-
dad a este deseo en un determinado contexto sociocultural, económico.
Considero que el paradigma de la parentalidad se ha ido modicando.
Comenzó con la adopción, con la idea que de “eso no se habla” para
homologarla a un hijo biológico, hasta la actualidad que con la evolución
de la ciencia se apela a las nuevas técnicas de reproducción como mo-
delo. Freud (1930) escribió en “El malestar en la cultura”: “Con ayuda de
todas sus herramientas, el hombre perfecciona sus órganos -motrices y
sensoriales o remueve los límites de su operación”. El hombre se ha
convertido en una suerte de ser omnisciente, cuando apela a solucio-
nes auxiliares; pero éstas no se integran siempre en él. Continúa Freud:
“Las épocas futuras traerán consigo nuevos progresos en el ámbito de
la cultura, acaso de magnitud inimaginable, y no harán sino aumentar
la semejanza con un Dios el ser de nuestros días no se siente feliz en su
semejanza con él”. (pp. 89 - 90)
Asistimos a un cambio de paradigma respecto de la conformación de las
familias.
Desde el consultorio y nuestras vivencias, sabíamos que estos cambios
estaban dados de hecho, no legalizados, y no eran tan visibles como lo
son hoy.
Se ha logrado, a partir de las nuevas técnicas, superar el escollo que la
dicultad en la procreación produce y utilizar este recurso en el que las
cuestiones de la privacidad del engendramiento se pierden.
Hoy surgen nuevos paradigmas. Es decir que no sólo contamos con las
Nuevas Técnicas de Reproducción Asistida, sino también con la legaliza-
ción del matrimonio igualitario, probablemente la inclusión del vientre
subrogado, con lo que algo de nuestros conceptos tienen que ser remo-
vidos para poder trabajar con nuestros prejuicios que sólo nos permi-
tían concebir una familia constituida por padre, madre, e hijo.
Una de las tareas necesarias para los terapeutas es la decodicación de
nuestros prejuicios y sentimientos para aceptar que otro tipo de fami-
lias existen, que son emocionalmente efectivas como las tradicionales.
Dependerá del grado de libertad que nos podamos otorgar a nosotros
mismos para otorgarle al otro, el respeto de su elección independiente.
La revisión de los sentimientos que las nuevas conformaciones familia-
res evocan en nosotros, los profesionales (contratransferencia), permi-
tirá la posibilidad de desprenderse de la presión social que incide en las
propias historias personales, con su novela familiar.
Nos preguntamos qué aspectos tendremos que considerar respecto de
lo que llamamos “Adopción homoparental”.
119 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 113 - 121
ISSN 2815-6994 (en linea)
Uno de los aspectos a considerar en la homoparentalidad, es la ética del
analista que se despliega en su singularidad, en su deseo que no puede
ser otro que develar el deseo inconsciente del paciente.
Es legal y aceptado que una sola persona pueda ejercer la función pa-
dre/madre y lo que intentaremos es reexionar sobre las familias con
dos madres o con dos padres.
Podemos pensar en distintos aspecto de la parentalidad,genéricamente
como “funciones estructurantes” del aparato psíquicode un niño. Lo
vivencial será con los padres que ejercen estafuncióny los otros atribu-
tos necesariosdebieranser tomados en cuenta para los padres en una
crianza saludable.
Habrá cuestiones a dilucidar con las herramientas que poseemos y otras
que deberemos procesar en laclínicapara teorizar porque sino, lo que
se intenta es aplicar unateoríaa un caso particular y no adecuar nues-
tros saberes a lo que estamos escuchando de ese sujeto individual. Hay
que generarteoríafrente a lo novedoso. En ese sentido lo importante es
considerar que en realidad cada situación es particular y singular, por lo
tanto, tendremos en cuenta caso por caso.
Todacríahumana necesita de las funciones estructurantes como padre/
madre, veremos de qué manera nos despegamos de lo puramentebio-
lógicopara poder pensar estas situaciones individuales, sabiendo que
toda criatura paradesarrollarsesano, necesita ante todo saberse ama-
do.
Otro elemento importantísimo será qué decirles a los hijos nacidos de
fecundación asistida, en una pareja heterosexual u homosexual. En este
sentido, “la verdad” no puede ser abordada desde una concepción de
unicidad; la verdad es un complejo proceso de construcción que se va
dimensionando en tiempo y espacio en los que la relación vincular en-
tre los padres y el hijo se estructura. Los interrogantes y enigmas son
propios de todo sujeto pero sin duda los padres ayudan como sostén y
apoyo para simbolizar aquello imposible de simbolizar en el comienzo
mismo de la vida.
En ciertas situaciones cuando algo queda sin palabras pasa a ser enig-
mático e incomprensible. Los padres colaboran en la simbolización de
esta situación en el vínculo con sus hijos; serán el sostén para la búsque-
da de la verdad singular.
Siguiendo las ideas de Freud: para recordar tiene que haber inscripción
en el aparato psíquico, algo se inscribió en las huellas mnémicas que
tiene acceso a la cualidad consciencia. En Análisis terminable e intermi-
nable (Freud, 1937) hace referencia a que “... hemos penetrado a través
de los estratos psicológicos y hemos llegado a la roca viva, y por lo tanto
nuestras actividades han llegado a su n. Esto es probablemente ver-
dad, puesto que para el campo psíquico el territorio biológico desempe-
ña en realidad la parte de roca viva subyacente”. (p 572).
120 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 113 - 121
ISSN 2815-6994 (en linea)
En este sentido y coincidiendo con lo postulado por Silvia Blei-
chmar (1993) sabemos que algunas huellas verán imposibilitadas su re-
transcripción y otras serán reinscriptas; que habrá huellas recuperables
en análisis y otras cercables, “reconstruibles” a partir de los relatos del
semejante. Pero lo que importará “a futuro” es su activación, su investi-
miento o desinvestimiento para que devengan patológicas, su capacidad
de ser desinvestidas o reinvestidas, su actualidad o emergencia como
bloque errático, observable por ejemplo en la compulsión a la búsqueda
de ciertos olores, de ciertas sensaciones táctiles.
Podemos pensar que los niños que se desarrollan en un vínculo fami-
liar, en el que la verdad (no el sincericidio) es lo que los caracteriza, pue-
den recibir los recursos necesarios, para salir fortalecidos para enfrentar
la vida.
Otro aspecto a considerar es la noción de trauma. He observado en la
clínica que en algunas situaciones cuando un acontecimiento deviene
traumático es por la signicación que hacen los padres del diferente
modo de nacimiento. Esto incide en el niño que también lo vivirá de
manera traumática. Desde nuestra perspectiva, consideramos que el
deseo inconsciente es el motor para acceder a la maternidad-paterni-
dad y trascender en la vida, luego de la renuncia de engendrar un hijo.
Al adulto no le corresponde resolver los enigmas de sus hijos pero
que puedan ser sostén sin ahogarlos con su saber. En la homoparenta-
lidad habrá situaciones a construir tanto por la pareja como por el hijo.
Esta construcción tendrá como conjunción los múltiples elementos que
inciden, como ser: los mitos respecto de la parentalidad, el imaginario
social, la familia, y los profesionales que asesoran. El hijo construirá su
propio saber, el que le falta.
Por la convención social que establecen las normas jurídicas que regla-
mentan la convivencia, podemos decir que nosotros, los seres humanos
somos hijos adoptados por este mecanismo legal. La vida de las perso-
nas no sólo depende de quien la engendra y da a luz, sino fundamen-
talmente de quien la nombra y desea, pues de lo contrario sucumbiría
frente a la temprana indefensión.
El niño ingresa al universo simbólico de sus padres. Su identidad se
construye a partir de las identicaciones de quien lo desea y ama.
121 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 113 - 121
ISSN 2815-6994 (en linea)
Bibliografía
Banchero, I. Rozenberg, I., Bendersky,
R., Dwek, L., Sallan, L., Felbarg, D. “Mesa
redonda sobre Adopción” en Revista Claves
en Psicoanálisis y Medicina, l992, pp 82.
Bleichmar, S.: (1993). Lo arcaico, lo originario
en situaciones de adopción. La fundación
del Inconsciente. Buenos Aires: Editorial
Amorrortu.
Delgado, L.C.H. y García, G.V. (1992).
La etapa nasal. Incorporación de la
singularidad olfativa en la medicina y
el psicoanálisis. Buenos Aires: Editorial
Galerna.
Freud S. (1937). Análisis terminable e
interminable. En López Ballesteros, L. (1968)
Obras Completas, Tomo III, Madrid: Editorial
Biblioteca Nueva.
Freud, S. (1914). Totem y Tabú. En López
Ballesteros, L. (1968) Obras Completas.
Tomo II, Madrid: Editorial Biblioteca Nueva.
Freud, S. (1930). El Malestar en la Cultura.
En Strachey, J. (1990) Obras Completas.
Volumen XXI. Buenos Aires. Amorrortu
Editores.
Giberti, E. (1994). Prólogo, en Sommer, S. De la cigüeña a la probeta. Los peligros de la
aventura Cientíca. Buenos Aires: Ed. Planeta.
Heritier-Augé, F. “Del engendramiento a la liación” en Revista de Psicoanálisis con niños y
adolescentes, 1992, N°3.
Laplanche,J. y Pontalis,J.B. (1971). Diccionario de Psicoanálisis. Buenos Aires: Editorial Labor
S.A.
Mastretta, A. La sangre que heredamos, Revista Viva, 1999 Sección Lecturas de Verano. Diario
Clarín, Bs. As.
Roystón Piké, E. (1966). Diccionario de Religiones. México: Fondo de Cultura Económica.
Rozenberg, I. “La verdad en adopción” en Revista Claves en Psicoanálisis y Medicina hacia la
Interdisciplina Año 1997, N° 13/14, p 50.
Rozenberg, I. “La adopción y la procreación, los límites de la ética” en Revista Claves en
Psicoanálisis y Medicina hacia la Interdisciplina. Año 1999 N° 15/16 p 103.
Rozenberg, I. “La red vincular en adopción y/o fecundación asistida” en Revista
Latinoamericana de Psiquiatría. Año 5. Número 19, Agosto de 2012.
Rozenberg, I. “Paradygmes dans l´adopción” en Revista de la Association Internationale de
Psychanalyse de couple et de famille. Año 2009. N° 5.
Winnicott, D. (1993). La teoría de la relación entre progenitores-infantes en Los procesos de
maduración y el proceso facilitador, Buenos Aires: Editorial Paidós.