179 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 179 - 182
ISSN 2815-6994 (en linea)
PSICOANÁLISIS
EN UN HOSPITAL PSIQUIÁTRICO
DE COLOMBIA
Ps. Angela Patricia García Córdoba
Psicóloga de la Universidad del Valle de Colombia.
Candidata a Magíster en Psicoanálisis de la Universidad Nacional de La
Matanza y la Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados (AEAPG).
Investigación en curso sobre adicciones y psicoanálisis.
E-mail: angelaleoapg@gmail.com
Para citar este artículo / Para citar este artigo / To reference this article
Dor J. (2014) PSICOANÁLISIS EN UN HOSPITAL PSIQUIÁTRICO DE COLOMBIA
Intercambio Psicoanalítico 2 (1),
Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC By 4.0)
180 / FLAPPSIP
Al suroccidente de Colombia se encuentra ubicado uno de los hospitales
psiquiátricos más importantes de la región, por su carácter público y su ni-
vel de atención de mayor complejidad. No solo es un centro asistencial de
salud mental sino también una institución que contribuye a la formación
académica de numerosos estudiantes de diferentes disciplinas, entre ellas
la psicología.
Mi práctica de psicología me llevó hasta éste lugar con la idea de “hacer psi-
coanálisis”, pero me encontré con una realidad que me planteaba otras exi-
gencias.
En el hospital domina una perspectiva psiquiátrica organicista que considera
la enfermedad mental como un desorden químico o un mal funcionamien-
to del cerebro, donde los medicamentos son la única solución a cualquier
tipo de problema. Además las condiciones de vida de la población son muy
difíciles, hombres y mujeres de diferentes edades y de diversos lugares de
procedencia, viven en la pobreza, la violencia, la desintegración familiar, el
desplazamiento, la drogadicción, bajos niveles de escolaridad y la constante
reincidencia de hospitalizaciones.
En otras En otras palabras, me encontré en un lugar donde poco interesaba
la psicología y muchos menos las problemáticas sociales, donde no había
tiempo ni espacio destinado para la atención psicológica ni para la compren-
sión de los malestares actuales. En estas condiciones debía improvisar un
consultorio, una demanda, una relación terapéutica y especialmente una
intervención. Por lo tanto, esta es una experiencia de trabajo que pretendo
caracterizar, con el objetivo de apreciar la labor y analizarla a la luz del psi-
coanálisis.
Mi trabajo como psicóloga consistía en asistir a los reportes médicos diarios
y otras actividades de salud ocupacional para los pacientes. Algunas veces
los psiquiatras me solicitaban atender ciertos pacientes pero normalmente
yo podía elegir aquellos con los cuales quería trabajar.
Después de conocer la historia clínica del paciente me dirigía a la sala y me
acercaba amablemente a la persona para presentarme con la intención de
saber cómo se encontraba. La mayoría de las veces aceptaban conversar
conmigo, por lo cual yo me disponía a escucharlos sin importar el lugar don-
de se encontraran (el patio, el comedor, la habitación, etc.). Durante la se-
mana visitaba al paciente por lo menos dos veces y aprovechaba cualquier
oportunidad para conversar con él; casi siempre eran sesiones de una hora.
En promedio los pacientes estaban hospitalizados un mes, por lo cual la can-
tidad de sesiones eran 10 encuentros o menos según la disponibilidad.
PSICOANÁLISIS
EN UN HOSPITAL PSIQUIÁTRICO
DE COLOMBIA
Ps. Angela Patricia
García Córdoba
1 Psicóloga de la Universidad del
Valle de Colombia. Candidata
a Magíster en Psicoanálisis de
la Universidad Nacional de La
Matanza y la Escuela Argentina
de Psicoterapia para Graduados
(AEAPG). Investigación en curso
sobre adicciones y psicoanálisis.
E-mail: angelaleoapg@gmail.com
Psicóloga de la Universidad del Valle
de Colombia. Candidata a Magíster
en Psicoanálisis de la Universidad
Nacional de La Matanza y la Escuela
Argentina de Psicoterapia para
Graduados (AEAPG). Investigación
en curso sobre adicciones y
psicoanálisis. E-mail: angelaleoapg@
gmail.com
181 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 179 - 182
ISSN 2815-6994 (en linea)
En este punto, es necesario aclarar que no se trataba en ningún momento
de una terapia y mucho menos se podía pensar en un tratamiento, ya que
no era posible establecer unos objetivos en tan corto tiempo. Se trataba de
una manera de intervención que se adaptaba a las condiciones y que traía
como inspiración al psicoanálisis. Eran encuentros donde el psicólogo escu-
chaba atentamente todo aquello que quería contar el paciente, motivando
temas como sus relaciones personales, sus actividades diarias, su historia
familiar, etc.
Lejos de los diagnósticos, los medicamentos, los cuestionarios, o cualquier
forma de reprimir la libertad de la palabra y la producción de sentido, pero
tan cerca de la realidad del paciente y todas aquellas problemáticas latentes
y escondidas detrás de la enfermedad.
Este trabajo estaba basado en los siguientes principios:
• La escucha dirigida al paciente debe estar libre de prejuicios y anotaciones,
se trata de una atención que se sostiene de manera activa en el todo de la
conversación. Se evitan hacer intervenciones, excepto cuando es necesario
dar continuidad a la palabra y motivar la asociación del paciente. Y en los
casos cuando aparece el silencio, es importante la paciencia y la tranquilidad
para permanecer dispuestos a la aparición de nuevo material.
• La disposición frente a frente entre paciente y psicólogo permite una cer-
canía emocional, donde el psicólogo puede movilizarse y dejarse llevar por
el discurso del paciente. Las reacciones gestuales de apoyo, de sorpresa, de
angustia, de desaprobación y de empatía por parte del psicólogo, demues-
tran su interés en la conversación y evitan que el paciente interrumpa su
discurso, o solicite respuestas e interpretaciones innecesarias.
Aunque la relación es de mucha cercanía, espontaneidad y conanza, en
ningún momento se trata de una amistad o de una conversación cualquiera.
Se busca brindar otras maneras de relacionarse y un acompañamiento que
permita crear un ambiente menos hostil durante la hospitalización. Es una
nueva relación de conanza con un profesional, que puede impedir las reac-
ciones fuertes y dar lugar a la expresión a través de las palabras.
• La comprensión que pueda lograr el paciente respecto a su vida, es el prin-
cipal objetivo de este dispositivo. Se busca que la persona pueda involucrar-
se con su propia historia de vida y que todo aquello de lo que se habla pueda
traer su propia reexión.
Por lo tanto, es el psicoanálisis el que subyace a estas propuestas. En primer
lugar, se utiliza la atención otante en la escucha del paciente y aunque no se
trabaja con la asociación libre, sí se busca el libre decurso de la conversación,
sin interrupciones y sin censuras. En segundo lugar, se identica la contra-
transferencia y aunque no se la evita ni mucho menos el psicólogo pretende
182 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 179 - 182
ISSN 2815-6994 (en linea)
ser una pantalla en blanco, sí se utiliza para permitir una dinámica en el en-
cuentro y se analiza para tener una idea sobre la forma en que el paciente se
relaciona con el mundo. Así mismo, la posición frente a frente genera un tipo
de relación transferencial que permite crear un vínculo casi inmediato; el psi-
cólogo se identica con el paciente mientras el paciente muestra un interés
particular hacia él, con continuas alabanzas, agradecimientos, sentimientos
de ternura y una conanza casi total. Por último, el trabajo analítico busca
convertir la palabra del paciente en un acto reexivo, y aunque no se pre-
tenda traducir lo inconsciente a lo consciente, sí se busca que el paciente se
interese por explorar su vida, se involucre y se permita reexionar sobre lo
que le sucede.
De esta manera, puedo armar una gran inuencia del psicoanálisis en este
tipo de intervención y puedo diferenciarla de otras perspectivas en aspecto
como el rol poco directivo del psicólogo, el énfasis en la realidad psíquica del
paciente y la construcción a partir de la sinceridad de la relación y la claridad
en los alcances de la intervención.
Estos encuentros, sin las condiciones y el encuadre esperado para cualquier
terapia, no perseguían ningún tipo de cura. Incluso en las mejores condicio-
nes las terapias pueden permanecer en una especie de limbo donde no se
logra instalar ni siquiera el trabajo analítico.
Sin embargo, esta propuesta de intervención logra entrar en unas dinámicas
completamente opuestas y ofrecer atención a personas que antes se creía
imposible. Le permite al psicólogo crear un espacio diferente en medio del
ambiente hostil de la hospitalización, es casi un momento en el que se de-
tiene el tiempo, y el paciente puede pensar, recordar y reexionar a través
de una relación de conanza. Este encuentro que resulta agradable, a la vez
pone en juego las problemáticas más dolorosas del paciente para recons-
truir aquellas historias de vida que quieren estar destinadas al olvido.
Para concluir, nunca se sabrá si existió mejoría después de estos encuen-
tros, pero lo que sí es seguro es que la relación con el psicólogo se fue trans-
formando, y que en algún momento esta puede servir como un punto de
anclaje para el paciente, ya sea para atreverse a algún cambió o para mirar
las cosas de una manera distinta.
BLIIOGRAFIA
García C., Angela (2011). “Todo lo del loco es delirio”. Informe de práctica profesional para
optar al título de Psicología, Universidad del Valle, Cali.
Rodado, J. Sanz, E. y Otero, J. (2006). “La escucha analítica como lugar de encuentro”. Rev. Asoc.
Esp. Neuropsiq. Vol. XXVI, n°98. Madrid.
Valencia, Virginia (2001). “Psicoterapia breve: Modelos de orientación psicoanalítica”. Tesis
para optar al título de grado, Escuela de Psicología, Universidad del Valle, Cali.