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INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 213 - 221
ISSN 2815-6994 (en linea)
La autora considera de importancia la integración de evaluaciones que
den cuenta del comportamiento maniesto del niño y a la vez conside-
ren la dinámica psíquica interna de base inconsciente en la evaluación
de la regulación de los afectos en niños escolares.
En el capítulo I, La regulación afectiva en el desarrollo infantil, la au-
tora profundiza en aquellos aspectos que inciden en la aparición de la
disregulación afectiva en la infancia: el entorno, los vínculos primarios,
las condiciones de internalización. Focaliza luego la exposición en el de-
sarrollo de la franja etaria objeto de investigación, entre los cinco y los
ocho años, puesto que es la etapa donde se consolidan las condiciones
para la adquisición de la regulación afectiva.
En el capítulo II, Marco teórico: el estado de la cuestión, dene lo que se
entiende por afecto, regulación afectiva y agresividad. Realiza una revi-
sión de diferentes autores, particularmente psicoanalistas (Freud, Klein,
Bion, Bowlby, Winnicott, Green, Meltzer, Marty, Emde, Fonagy, Sroufe,
Kerber, Spezzano, Bernardi entre otros). En los primeros trabajos psi-
coanalíticos de Freud el concepto de afecto y sus destinos son funda-
mentales. Freud plantea que el alivio del síntoma surgirá cuando el re-
cuerdo se ligue al afecto correspondiente. Las ideas de Freud toman dos
tendencias: los afectos como energía en busca de descarga y los afectos
señales. El psicoanálisis contemporáneo también sigue esas tendencias.
Para algunos autores, por ejemplo Green, la primera sería la auténti-
camente psicoanalítica. Se inclinan por la segunda la psicología de las
relaciones objetales, la psicología del self y los teóricos del apego y la
regulación afectiva.
La autora se pregunta ¿qué incidencia y qué características se le atribuye
a lo inconsciente y a los procesos cognitivos en relación a la afectividad?
¿Cuánto incide el afecto en la cognición y cuánto ésta en el afecto? Auto-
res como Sroufe (2000) señalan que ambos procesos son inseparables
puesto que “la cognición está al servicio del afecto y ésta inspira la cog-
nición”. Siguiendo a Tomkins (1995) señala que el afecto tiene el carác-
ter de una fuerza que sólo estaba reservada para las pulsiones. Para
Kernberg (1994) el afecto sería la expresión cualitativa de la cantidad de
energía pulsional y sus variaciones. Ya Freud en 1915 dene al afecto
como la traducción subjetiva de la energía pulsional.
Señala la autora que “las funciones más importantes del afecto serían
comunicar estados internos, estimular la competencia exploratoria en
el medio y alentar respuestas adecuadas a situaciones de emergencia”
(pág 54)
En el capítulo III, Desde la cínica a la investigación de la regulación afec-
tiva, en este capítulo la autora fundamenta el diseño y la metodología
utilizada para realizar la investigación, cuyo propósito central fue exami-
nar aspectos relacionados al afecto y a la regulación afectiva en niños,
tomando como aspectos centrales su interacción con el entorno, las ca-
racterísticas de su desarrollo y de su funcionamiento mental. Se plan-
tea estudiar la evaluación que padres y maestros ofrecen de un niño,