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INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 2 (1), 2014, pp 213 - 221
ISSN 2815-6994 (en linea)
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Oyenard R. (2014) LAS HUELLAS DEL AFECTO.
La regulación afectiva en el desarrollo de la personalidad.
Intercambio Psicoanalítico 2 (1),
Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC By 4.0)
LAS HUELLAS DEL AFECTO.
LA REGULACIÓN AFECTIVA EN EL
DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD.
Comenta:
Rosario Oyenard
214 / FLAPPSIP
Autora: Delna Miller.1
2013
230 páginas
Grupo Magro Editores – Universidad Católica del Uruguay.
Montevideo, Uruguay
Resumen
La autora reúne la investigación empírica sistemática con el análisis con-
ceptual pasando por una revisión bibliográca exhaustiva y el análisis
de situaciones individuales a punto de partida de la clínica. Esta meto-
dología rigurosa permite una comprensión de problemáticas actuales
como la integración social y las conductas violentas o disfuncionales que
preocupan al colectivo social. Para ello utiliza diferentes instrumentos
en la evaluación del niño y crea uno en particular, FIRE, evaluación del
juego naturalístico.
A partir del concepto regulación afectiva muestra la forma en que el niño
en relación con su entorno va construyendo su subjetividad.
Estudia en particular la relación entre disregulación afectiva y depresión
en la infancia.
La autora es Doctora en Psicología de la Universidad de Buenos Aires
(UBA) y se origina en la tesis de doctorado. La investigación que incluye
fue premiada por la Asociación Psicoanalítica Internacional (Congreso
de Praga, 2013)
El libro se divide en introducción, cinco capítulos y respectivos subcapí-
tulos y conclusiones. Anexo Protocolo FIRE
El prólogo ha sido realizado por el Prof. Em Dr Ricardo Bernardi, ex Vi-
cepresidente de IPA (International Psychoanalitic Association), quien
sostiene que la Dra. D. Miller ha logrado combinar en el libro dos cuali-
dades que son muy difíciles de reunir: la investigación y la comprensión
de problemas sociales y conductuales que preocupan colectivamente.
Comenta:
Rosario Oyenard
LAS HUELLAS DEL AFECTO.
LA REGULACIÓN AFECTIVA EN EL
DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD.
1 Dra. Delna Miller, Doctora en Psicología
de la Universidad de Buenos Aires (UBA),
docente de la Universidad Católica
del Uruguay: Profesora Titular de alta
dedicación en la Licenciatura de Psicología,
en el Posgrado de Especialización y en la
Maestría en Psicología Clínica del Niños
y del Adolescente. Miembro fundador
y Socia Habilitante de AUDEPP. Email:
delnamiller@gmail.com
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El plan del libro es el siguiente:
Introducción
Capítulo 1 – La regulación del afecto en el desarrollo infantil
Capítulo 2 – Marco Teórico: el estado de la cuestión
Afecto, Emoción y Sentimiento
Regulación y Signicación de los afectos
La agresividad y su regulación
Capítulo 3 – Desde la clínica a la investigación de la regulación afectiva
Capítulo 4 – Resultados de la investigación
Capítulo 5 – Discusión de los resultados
Conclusiones
Referencias bibliográcas
Anexo Protocolo FIRE
En la Introducción la autora indica que el interés por el tema se basa por
un lado en los afectos y la incidencia de la disregulación2 en la conforma-
ción de la personalidad tanto normal como patológica y por otro, en la
clínica, dado el incremento de consultas, sobre todo en la clínica infantil,
de lo que llama “afectividad disregulada”.
Es a partir de ello que se pregunta: “¿Cuándo un trastorno de la regula-
ción afectiva condiciona la organización de la personalidad? ¿Es posible
diferenciar un trastorno de la regulación de un trastorno de la persona-
lidad en la infancia? ¿Cómo valorar el compromiso afectivo, cognitivo y
relacional en el desarrollo?” (p 18)
Entre 2003-2008 realiza un estudio preliminar relevando los casos aten-
didos en ese período en una policlínica de atención psicológica de la
Facultad de Psicología de la Universidad Católica del Uruguay.
A partir de los hallazgos de entonces se plantea si esta agresividad que
se presentaba de forma maniesta, era una expresión simple o si esta
expresión enmascaraba diferentes funcionamientos psíquicos.
Se propone como objetivo de trabajo aunar la investigación conceptual
y empírica con la exploración clínica buscando identicar condiciones
que orienten a consideraciones teóricas y lleven a diagnósticos más pre-
cisos así como métodos terapéuticos más ecaces.
De la revisión bibliográca sobre regulación afectiva reere que la ma-
yor parte de las investigaciones encontradas se centran en los primeros
años de vida y no en la edad escolar, población blanco de la investiga-
ción en curso. En esa franja etaria los trabajos se centran más en las
habilidades y estrategias de aprendizaje que en la afectividad y su regu-
lación, particularmente desde la perspectiva psicoanalítica junto con la
investigación empírica.
2 Aclara que utilizará el término
“disregulación”, señalando que es un
anglicismo, puesto que no existe en
español un término equiparable al inglés
dysregulation.
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La autora considera de importancia la integración de evaluaciones que
den cuenta del comportamiento maniesto del niño y a la vez conside-
ren la dinámica psíquica interna de base inconsciente en la evaluación
de la regulación de los afectos en niños escolares.
En el capítulo I, La regulación afectiva en el desarrollo infantil, la au-
tora profundiza en aquellos aspectos que inciden en la aparición de la
disregulación afectiva en la infancia: el entorno, los vínculos primarios,
las condiciones de internalización. Focaliza luego la exposición en el de-
sarrollo de la franja etaria objeto de investigación, entre los cinco y los
ocho años, puesto que es la etapa donde se consolidan las condiciones
para la adquisición de la regulación afectiva.
En el capítulo II, Marco teórico: el estado de la cuestión, dene lo que se
entiende por afecto, regulación afectiva y agresividad. Realiza una revi-
sión de diferentes autores, particularmente psicoanalistas (Freud, Klein,
Bion, Bowlby, Winnicott, Green, Meltzer, Marty, Emde, Fonagy, Sroufe,
Kerber, Spezzano, Bernardi entre otros). En los primeros trabajos psi-
coanalíticos de Freud el concepto de afecto y sus destinos son funda-
mentales. Freud plantea que el alivio del síntoma surgirá cuando el re-
cuerdo se ligue al afecto correspondiente. Las ideas de Freud toman dos
tendencias: los afectos como energía en busca de descarga y los afectos
señales. El psicoanálisis contemporáneo también sigue esas tendencias.
Para algunos autores, por ejemplo Green, la primera sería la auténti-
camente psicoanalítica. Se inclinan por la segunda la psicología de las
relaciones objetales, la psicología del self y los teóricos del apego y la
regulación afectiva.
La autora se pregunta ¿qué incidencia y qué características se le atribuye
a lo inconsciente y a los procesos cognitivos en relación a la afectividad?
¿Cuánto incide el afecto en la cognición y cuánto ésta en el afecto? Auto-
res como Sroufe (2000) señalan que ambos procesos son inseparables
puesto que “la cognición está al servicio del afecto y ésta inspira la cog-
nición”. Siguiendo a Tomkins (1995) señala que el afecto tiene el carác-
ter de una fuerza que sólo estaba reservada para las pulsiones. Para
Kernberg (1994) el afecto sería la expresión cualitativa de la cantidad de
energía pulsional y sus variaciones. Ya Freud en 1915 dene al afecto
como la traducción subjetiva de la energía pulsional.
Señala la autora que “las funciones más importantes del afecto serían
comunicar estados internos, estimular la competencia exploratoria en
el medio y alentar respuestas adecuadas a situaciones de emergencia”
(pág 54)
En el capítulo III, Desde la cínica a la investigación de la regulación afec-
tiva, en este capítulo la autora fundamenta el diseño y la metodología
utilizada para realizar la investigación, cuyo propósito central fue exami-
nar aspectos relacionados al afecto y a la regulación afectiva en niños,
tomando como aspectos centrales su interacción con el entorno, las ca-
racterísticas de su desarrollo y de su funcionamiento mental. Se plan-
tea estudiar la evaluación que padres y maestros ofrecen de un niño,
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relacionando con su historia de desarrollo y con sus producciones ante
la propuesta de juego o de dilemas a resolver. Considera que se podría
inferir el grado y características de su regulación afectiva, particularmen-
te la agresividad, y la interrelación entre las manifestaciones afectivas y
otros aspectos del desarrollo o de la personalidad.
Se utilizó una metodología combinada para el diseño: operacionaliza-
ción de constructos (investigación cuantitativa) y la experiencia subjetiva
de la propia afectividad e incluyendo la incidencia del investigador (in-
vestigación cualitativa)
En cuanto la metodología se trata de una investigación teórico clínica
aplicada, transversal, observacional con un diseño cuanti – cualitivo.
La muestra fue conformada del tipo muestreo aleatorio estraticado.
Buscó que pudieran estar representados en la muestra diferentes nive-
les socio-económico -culturales a n de poder evaluar las condiciones de
disregulación no solamente en función de dicha variable. Se selecciona-
ron escuelas pertenecientes a diferentes estratos sociales.
Se utilizaron diferentes instrumentos de evaluación: Escala de evalua-
ción de problemas emocionales y conductuales en el niño (Child Beha-
vior Check List CBCL, Achenbach, 1991); FIRE, Miller, 2009; Batería Ma-
carthur de dilemas (Macarthur Story Stem Battery MSSB, Emde, Wolf &
Oppenheim, 2003; Evaluación de los maestros (Teacher’s Report Form,
TRF, Achenbach, 1991), Prueba de conductancia térmica; Historia del de-
sarrollo protocolizada.
En el capítulo IV, Resultados de la Investigación, en este capítulo se pre-
sentan y relacionan profundamente los resultados obtenidos de la eva-
luación cuantitativa y cualitativa de los instrumentos utilizados (anterior-
mente detallados)
En el capítulo V, Discusión de los resultados, sintetiza respecto a los re-
sultados cuantitativos que en la muestra estudiada hay una alta propor-
ción de niños disregulados, mayormente varones, que correlaciona con
el nivel socio económico, con familias monoparentales con alto índice de
antecedentes psiquiátricos que se asocia a importantes alteraciones en
el desarrollo (sueño, aprendizaje, afectividad) que nalizan demostran-
do cómo la disregulación genera dicultades en todas las áreas. Desde
el punto de vista clínico se destaca la agresividad, el síndrome depresivo
ansioso y los problemas atencionales (indicadores de disregulación).
Los padres y los maestros evalúan de manera similar aún cuando los
padres hacen prevalecer los sindromes internalizantes y los maestros
los externalizantes. Para ambos grupos de adultos la agresividad es una
dicultad mayor.
Los niños que presentan disregulación afectiva muestran escasos afec-
tos positivos, no muestran ni miedo ni tristeza, ni en sus juegos ni en sus
reacciones psicosiológicas. En las últimas se observa correlación entre
conductas delincuenciales y problemas de pensamiento.
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De la evaluación cualitativa se destaca que la afectividad en estos niños
no actúa como señal, por el contrario invade y por no ser suciente-
mente signicada se rigidiza: siempre los mismos afectos y negativos.
El pensamiento se empobrece, no hay interés. Correlacionando con las
conductas de los disregulados: impulsivos, agresivos, distráctiles, des-
gano, desvalorización. A sí mismo la vivencia subjetiva de estos niños
muestra cuanto más disregulación menos representación, menos liga-
zón, más pobreza interior. No toman en cuenta lo que pasa dentro de
ellos ni las consecuencias de sus conductas lo cual lleva a un aumento
de la conictividad. La repetición de estas reacciones hace que las mis-
mas se consoliden pasando de ser una forma de enfrentar un conicto
a ser una característica estructural, lo cual genera un funcionamiento
mental carenciado.
En el capítulo VI, Conclusiones, la autora considera las preguntas dispa-
radoras de la investigación, referidas a la oportunidad de identicar la
disregulación en la infancia, su prevalencia, distribución y caracteriza-
ción, así como inuye en el desarrollo del niño. Los hallazgos encontra-
dos a partir de la apreciación de padres y maestros y de la vivencia sub-
jetiva del propio niño. También incluye las correlaciones con síntomas,
sindromes, evidencias neurosiológicas y con diferentes aspectos de la
historia del desarrollo pero sobre todo se focaliza en la vivencia subjeti-
va de los niños disregulados, dando importante consideración al mundo
interno que subyace y condiciona el comportamiento lo cual permitirá
un diagnóstico más preciso y una intervención acertada.
La muestra quedó conformada por 82 escolares de tres medios socioe-
conómicos diferentes, con una edad media de 6,2 años. Prevalecen los
varones en un 64%. En el total de la muestra se constató 27% de niños
con problemas emocionales y conductuales en un nivel clínico y 9% en
zona de riesgo. Estos porcentajes son similares al estudio epidemiológi-
co realizado en Uruguay en 2008 por la Clínica de Psiquiatría Pediátrica
de la Universidad de la República (UDELAR) por Viola L, Garrido G & Va-
rela A.
En cuanto a los problemas emocionales o conductuales, se trata de:
agresividad, síndrome depresivo ansioso y problemas atencionales.
Padres y maestros coincidieron en su evaluación.
La autora analizó el perl de los niños denominados “internalizantes”
(organizaciones de personalidad depresiva, ansiosa, dependiente, evita-
tiva, esquizoide) y “externalizantes” (organizaciones oposicionistas, an-
tisociales, narcisistas, paranoides). Constató que en ambos síndromes
la conducta agresiva es la que tiene mayor incidencia. Sostiene que el
denominador común para ambos síndromes es la disregulación de los
afectos que desorganiza al niño generando graves consecuencias que
tienden a establecerse y expandirse, pudiendo provocar una inestabi-
lidad característica de los trastornos límites de personalidad. La autora
siguiendo a Altho (2010) toma como indicadores de la disregulación a
la presencia en la clínica de agresividad, ansiedad – depresión y proble-
mas atencionales.
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En la muestra se evidencia una alta prevalencia (18,9%) de niños con
disregulación, predominando los varones (64%) provenientes de medios
socioeconómicos más carenciados (75%). En el medio socioeconómico
más carenciado destaca la alta presencia de hogares monoparentales
(44%) y de antecedentes psiquiátricos (33%)
Respecto a las consecuencias de la disregulación en la historia del de-
sarrollo los resultados muestran que estos niños no duermen bien, les
cuesta adquirir hábitos, cuidarse, establecen vínculos más problemáti-
cos con sus familiares directos, tienen más problemas de aprendizaje.
Las consecuencias de la disregulación son vastas y graves.
Otro aspecto de interés en la investigación es el mundo interno de los
niños disregulados investigado a través de técnicas proyectivas. La au-
tora utilizó dos técnicas de juego que le posibilitaron a la vez evaluar la
afectividad y las herramientas cognitivas, así como su interrelación. El
FIRE, técnica creada por la Dra Miller, es una propuesta de juego libre.
El MSSB supone un juego estructurado en base a una consigna que in-
cluye un dilema especíco, disparador para la respuesta del niño. Am-
bas herramientas consideran la narrativa que acompaña el juego. De la
aplicación de estas técnicas surge que el juego de los niños disregulados
es más pobre, simple, con escasa creatividad, con dominio de la agresivi-
dad que no parece lograr freno por valores ni empatía, con mecanismos
defensivos primarios. El mundo interno se presenta convulsionado con
representaciones de sí empobrecidas y contradictorias, representacio-
nes objetales predominantemente persecutorias y conictivas referidas
a la autovaloración. Los patrones conictivos se centran en el eje sumi-
sión control y en el valor del self versus el valor del objeto, mostrando
modos pasivos de elaboración.
A nivel del diagnóstico utilizando los sistemas diagnósticos actuales la
autora llega a inferir que estos niños presentan una perturbación mo-
derada en el nivel de funcionamiento de la personalidad, según el DSM
V, versión 2011. De acuerdo al Psychodynamic Diagnostic Manual, PDM
2006, presentan restricciones y alteraciones mayores en el funciona-
miento mental y un nivel de integración de moderado a bajo en lo que
respecta a estructura de acuerdo al OPD, Operationalized Psychodyna-
mic Diagnosis, 2008.
Un punto interesante a señalar es que se hicieron pruebas psicosiológi-
cas en las que se pudo comprobar que en los sujetos de la muestra con
alta agresividad se presenta hiperresponsividad del sistema nervioso
autónomo ante ciertos estímulos de carácter emocional. La autora pro-
pone entonces la hipótesis que en estos chicos se da un funcionamiento
anómalo de las estructuras que valoran emocionalmente al estímulo, en
particular la amígdala y la corteza prefrontal.
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Plantea como conclusión que el entorno es un aspecto determinante a
la hora de lograr la adquisición de mecanismos de regulación resultando
tanto la familia como los vínculos primarios, en particular, condicionan-
tes del desarrollo y marco para la conformación de un mundo interno.
La autora naliza las conclusiones planteándose nuevas preguntas so-
bre la disregulación afectiva. “¿Es un simple comportamiento destructivo
cuyo n es la descarga? ¿Estará este niño con sus actuaciones buscando
dar un sentido a estas carencias? ¿Será esa la forma de expresar su do-
lor y su tristeza? ¿Estará buscando en la agresividad una identidad que le
fortalezca? ¿Podremos considerar su sintomatología como un llamador
en busca de ayuda?”
En la discusión del marco teórico concluye la Dra Miller que el afecto y
su regulación están enraizados en la biología, que el entorno, familia,
cuidadores, lo intersubjetivo, tiene un rol princeps, el establecimiento de
vínculos afectivos sólidos resultarán estructurantes. Esta matriz afectiva
es estructurante para la organización de la personalidad. Además, pos-
tula que en los estados afectivos y las reacciones, las cadenas asociativas
compondrían un sistema de motivaciones básico, íntimamente ligado al
mundo interno y con él a las representaciones de sí y de objeto que lo
constituyen.
Concluye entonces “que los afectos por un lado actúan como regulado-
res en la medida en que orientan al sujeto con respecto a las estrategias
de comportamiento, por otro lado se pueden ver los efectos devastado-
res que puede tener una disregulación de la afectividad” (pág. 185)
Subraya la autora, “una y otra vez volvemos a la premisa psicoanalítica
básica acerca de la incidencia en la infancia, de los vínculos primarios, de
las fuerzas constitucionales, del entorno, de la vida que nos toca vivir.”
(pág. 194)
Finalmente, se pregunta “¿Qué podemos, como psicólogos, hacer? te-
niendo en cuenta que uno de los objetivos del trabajo es contribuir al
campo del conocimiento en lo que respecta al desarrollo afectivo infan-
til. Lo que surge de este estudio es que resulta fundamental realizar una
labor preventiva y diagnóstico precoz, que incluya padres e hijos, enfo-
cados a la familia y al establecimiento de los primeros vínculos con la
aspiración de generar un apego seguro.
Concluye que en el trabajo psicoterapéutico se descubre el inconsciente
de los “procesos afectivos más cercanos al ello de la teoría estructural
que aún no están organizados en un mundo de fantasía, lo que se tradu-
ce a través de una acción no mentalizada” (pág 202)
Se hace necesario entonces buscar mecanismos de intervención que
pasen por identicaciones, basadas en la acción, especícamente en la
interacción signicada.
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Comentarios
La interesante propuesta del libro es que reúne investigación y clínica
ahondando en las raíces de la regulación afectiva en la franja etaria don-
de se reciben la mayor parte de las consultas infantiles. Además, en esta
etapa es posible realizar intervenciones que produzcan un cambio tanto
en el mundo interno y en la experiencia subjetiva como en el entorno a
través del encuentro.
Por otra parte la autora incluye la herramienta FIRE y sus protocolos, lo
cual facilita su aplicación y evaluación. Se trata de una evaluación del
juego naturalístico protocolizada que facilita la aplicación en diferentes
investigaciones y en la clínica.
El interés que presenta este libro, además de lo arriba señalado, es que
con profundidad muestra la relación que existe entre la disregulación
afectiva, la agresividad, la depresión, la ansiedad, problemas de apren-
dizaje y atencionales y sus correlatos a nivel de la organización de la
personalidad.
Por otra parte, la investigación sistemática realizada muestra como se
puede hacer investigación en psicoanálisis operacionalizando conceptos
y articulando investigación, clínica y teoría.
Dra. Rosario Oyenard, AUDEPP