7 / FLAPPSIP
ARTÍCULOS
8 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 4 (1), 2016, pp 8 - 15
ISSN 2815-6994 (en linea)
“LA IMPORTANCIA
DEL VINCULO EN PAREJA”
MERCEDES PÉNDOLA
Licenciada en Psicología Social - Escuela Pichón Riviére. Bs As. Argentina.
Formación en Familia con el Dr. Arnaldo Rascovsky.
Formación en Psicodrama con el Dr. Carlos Martínez Bouquet.
Profesora del Curso de Psicoterapia de Pareja en el CPPL.
Psicoterapeuta de Pareja y Familia.
Fundadora, Vicepresidenta y Presidenta
de la Asociación de Psicoterapia Psicoanalítica.
Fundadora y Vicepresidenta de la Sociedad Peruana
de Psicoterapia Psicoanalítica de Pareja y Familia - SPF.
Miembro fundador y miembro asociado
de la Asociación Internacional de Psicoanálisis de Pareja y Familia – AIPPF.
E mail: alpendola@gmail.com Lima, Perú.
Para citar este artículo / Para citar este artigo / To reference this article
Péndola M. (2015) “LA IMPORTANCIA DEL VINCULO EN PAREJA”
Intercambio Psicoanalítico 3 (1),
Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC By 4.0)
9 / FLAPPSIP
“LA IMPORTANCIA
DEL VINCULO EN PAREJA”
Mercedes Péndola1
1 Licenciada en Psicología Social
- Escuela Pichón Riviére. Bs As.
Argentina. Formación en Familia con
el Dr. Arnaldo Rascovsky. Formación
en Psicodrama con el Dr. Carlos
Martínez Bouquet. Profesora del
Curso de Psicoterapia de Pareja en
el CPPL. Psicoterapeuta de Pareja y
Familia. Fundadora, Vicepresidenta
y Presidenta de la Asociación
de Psicoterapia Psicoanalítica.
Fundadora y Vicepresidenta de la
Sociedad Peruana de Psicoterapia
Psicoanalítica de Pareja y Familia
- SPF. Miembro fundador y
miembro asociado de la Asociación
Internacional de Psicoanálisis de
Pareja y Familia – AIPPF. E mail:
alpendola@gmail.com Lima, Perú.
Resumen
En una pareja hay contradicciones referidas a la armonía posible o
imposible entre los sexos, a los rasgos propios de lo masculino y lo
femenino, a la naturaleza misma de lo que se llama amor. Otra dis-
cusión importante se plantea respecto de los miembros de la pareja
que intervienen en la escena amorosa. ¿Se trata de dos personajes
principales o hay también otros participantes fundamentales a con-
siderar? ¿Cómo interviene en la pareja lo cultural y lo biológico en
el amor? ¿Debe considerarse la relación vincular de dos sujetos que
constituyen el vinculo como otro principal?
Esta última pregunta se reere al protagonismo en mismo, si es
que se lo afecta como una estructura que agrega un plus a los funcio-
namientos individuales de cada pareja.
Estas dicultades crecen día a día, ya que los cambios vertiginosos
que en materia de pareja y de sexualidad están sobreviviendo en
nuestra civilización, hacen que aparezcan nuevas discusiones y que
la clínica de la relación de pareja y de los vínculos amorosos se torne
cada vez más complejas.
Palabras clave: Pareja, vinculo, relación, contradicciones, diculta-
des
10 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 4 (1), 2016, pp 8 - 15
ISSN 2815-6994 (en linea)
“La libertad no es una herencia natural del hombre. Para poseerla tene-
mos que crearla. Si el hombre simplemente siguiera sus instintos natu-
rales no buscaría la libertad. Más bien elegiría la dependencia. Resulta
obvio que es mucho más fácil depender de otros que pensar, decidir,
juzgar por uno mismo.
Ernst Cassirer
Me imagino que ustedes deben de haber tenido charlas en función de
cómo relacionarse con los hijos. Esta vez será el poder mirarnos hacía
adentro, en función de padres para bien de todos en la familia.
Quisiera inicialmente comentarles algunas ideas de cómo se da la re-
lación de pareja, y como se dan los vínculos en el ambiente familiar;
en donde muchas veces se van cargando de tensiones nada saludables
y que los padres se preguntan que hacer, tratando de entender todo
aquello que sucede y sobretodo como manejarse en esta relación sin
que nadie salga dañado.
Desde nuestra óptica sería conveniente que todas las parejas que han
decidido casarse, puedan tener la oportunidad de compartir algunas se-
siones de esclarecimiento antes de hacer pareja, a modo de prevención,
no solamente para poder entender, entre otras cosas, cómo se da su
relación, sino para, justamente poder, inclusive, prevenir aquellas di-
cultades que puedan aparecer en los inicios de la misma, especialmente
cuando llega el primer hijo, cuando se presenten normalmente situa-
ciones ambivalentes de emociones de amor y odio, muchas veces, sin
entender ellos mismos el porqué y entonces aparece la negación por
temor a reconocer el odio y no saber cómo enfrentarlo y menos mane-
jarlo.
Nadie puede ser adulto ni menos un buen padre, si todavía está en pro-
ceso de formación psicológica, emocional y socio-económica, es decir
de “mantener una familia”; primero hay que dejar de ser niño interna-
mente, en el buen sentido de la palabra, para poder ser padre, sumado
a que a este futuro hijo que vendría se le estaría adjudicando un rol
fantaseado por los miembros de la pareja de padres y sus respectivos
familiares, como que él debería de ser quien haga posible “la felicidad”
haciéndose cargo desde antes de nacer, que esta unión sea positiva,
de “salvar” a la pareja; o lo contrario, que por “su culpa” tuvieron que
casarse sus padres.
Las relaciones de pareja son muy complejas y los factores involucrados
de cada uno de los miembros, emocionales, biográcos, de su familia de
origen, la manera de ser de cada uno, la interacción de ambos dentro de
la relación, etc. son algunos de los factores que inuyen en los hechos
cotidianos de la pareja.
El matrimonio o la relación de pareja, se determina de alguna manera
por las dicultades emocionales de cada uno de los cónyuges y por la
manera en que interaccionan ambas personalidades.
11 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 4 (1), 2016, pp 8 - 15
ISSN 2815-6994 (en linea)
Muchas tensiones mal entendidas entre cónyuges se originan en la de-
cepción que uno o ambos miembros de la pareja sienten y que es causa
de sentimientos de agravio cuando el otro no representa el rol de cón-
yuge, ajustándose a una gura o modelo preconcebido del mundo de
fantasía del otro y viceversa.
Si contamos con una adecuada comprensión, ella nos permitirá ver y
entender cómo se da el vínculo, más allá de lo que pueda ocurrirle a la
persona en lo individual; así podremos tener la posibilidad de ayudar, no
solamente como persona a cada uno, sino además entender la conic-
tiva que se pueda estar presentando en esta relación, de ida y vuelta y
ayudar a la pareja en tanto tal.
Las necesidades mutuas de la pareja se dan en forma “entramada” y
esta trama se puede analizar en conjunto y explorar. En el trabajo con
parejas podemos ver que muchas veces uno de los miembros se queda
a la “sombra” o es puesto en ese lugar, apareciendo el otro como el per-
sonaje importante.
Hay que ver el porqué de esta situación, en tanto que inconsciente y que
se repite muchas veces en el consultorio; podemos también observar en
este campo de la pareja, el “área de frontera”, que va desde lo individual
hacia lo grupal. No sólo el individuo o lo que pase en su interior, sino a
los individuos en su contexto, es decir en la interrelación con los demás:
pareja - familia - etc., precisamente en esa “área de frontera” que se de-
riva de los múltiples mecanismos conscientes e inconscientes puestos
en juego.
Viñeta
La esposa, a quien llamaremos Patty, es hija única de padres separados,
actualmente cada uno tiene otra pareja y viven en el extranjero.
Patty tuvo una infancia no muy clara en su recuerdo, dice “haber teni-
do muchas mujeres fuertes en su entorno, que salieron adelante solas,
eran muy lindas y capaces en su desarrollo profesional”.
Los esposos de esas mujeres, de alguna manera estuvieron ausentes;
unos se fueron sin mayores comentarios, y otros se divorciaron. El padre
de Patty “era también un padre ausente, se peleaba con mi mamá” dice:
se gritaban y se desaparecía, se sabía que salía con otras mujeres”.
Patty recuerda a su madre como “egoísta, peleándose con ella compe-
titivamente, era una persona de muchas promesas que no cumplía, tan
inestable como gritona”; y cuando no podía estar con Patty, la dejaba
donde su abuela o donde una tía. La primera relación sexual la tuvo Paty
a los 15 años, tuvo varias relaciones antes de formalizar con quien ahora
se está separando y a quien llamaremos Miguel.
12 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 4 (1), 2016, pp 8 - 15
ISSN 2815-6994 (en linea)
Miguel es el hijo menor después de dos mujeres, varios años mayores
que él. Madre muy bella al igual que la de Patty, dominaba al padre dice
el paciente, pero “él se desaparecía y salía con muchas mujeres, era co-
nocido en su ambiente social por su forma de vida”. Padre y madre poco
afectivos, recuerda el paciente: “mas bien la madre lo manejaba” por en-
cargos muy directos: “limpia los cuartos, limpia los baños, etc.”. Dice Mi-
guel “haberse pasado la vida viendo solamente de frente, con anteojeras
como los caballos”. La madre desvalorizaba al padre “él es comerciante,
mi madre es artista, hace esculturas, escribe poemas”.
La primera relación sexual que tuvo Patty con Miguel, su esposo, no se
pudo llevar a cabo por dicultad de él al no poder penetrarla, dándose
este hecho esporádicamente en otras oportunidades. Actualmente, sus
relaciones sexuales ocurren con frecuentes eyaculaciones precoces de
Miguel.
No nos basamos solamente en los niveles inconscientes que son fun-
damentales, sino que tenemos que encontrarnos además con aquellos
aspectos concientes, relevantes que se dan en el vínculo y profundizar
en todo aquello que nos muestren y cómo se da la dinámica de las rela-
ciones entre ambos niveles y entre los miembros de la pareja, pudiendo
así entender ese mundo tan particular de esa especíca relación.
Cada uno de los miembros de la pareja viene de una familia diferente y,
por lo tanto, hay que tener en cuenta y comprender cómo han sido sus
relaciones familiares, sabiendo que es fundamental observar a la pareja
como tal, y en mi aproximación técnica, a cada uno, si lo creo conve-
niente. Es de sumo interés saber cómo fue la infancia de cada cual,
entendiendo por el psicoanálisis, que las experiencias infantiles son la
columna vertebral de sus vidas y como estas primeras experiencias, son
la base a futuro del ser humano y, por consiguiente de toda relación;
sobre todo se verá más claro cuando se encuentren en una relación de
pareja, en la que se puede observar muy claramente situaciones que
suscitan celos, envidias, competencias, abandonos, castigos, etc. con el
telón de fondo de la historia personal.
Sabemos que una relación de a dos o más, no es fácil. Digo “o más”,
entendiendo que tal como se dé la relación de ambos miembros de la
pareja, se producirá el bienestar o no, de los hijos y, por ende, de la
familia en su conjunto.
En la relación subyace entre otras cosas, una necesidad de cada uno
de los miembros de la pareja de buscar o propiciar en el otro “satisfac-
ciones inconscientes“ y que pueden ser vividas en la cotidianeidad del
vínculo como amenazantes, suscitándoles ansiedad e inseguridad.
Si en lo individual nos es difícil “despojarnos” de todo aquello que nos sig-
nique “carga”, “responsabilidad” de nuestras historias, principalmente
de los primeros años de vida, él aprender a buscar y cuestionarnos a
nosotros mismos, nos ayudará a poder salir de una actitud enfermiza,
13 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 4 (1), 2016, pp 8 - 15
ISSN 2815-6994 (en linea)
neurótica y pasiva. En el caso de la pareja, por ejemplo, al proyectar
en el otro todo lo negativo y quedarnos con el sentimiento de ser “los
pobrecitos”, sin cuestionarnos el porqué aceptamos este rol, nos que-
daríamos en una actitud pasiva que nos impediría darnos cuenta de la
responsabilidad que tenemos al asumir un rol en el vínculo de pareja, en
este caso, el de “víctima”.
Esta reexión le va por igual a los dos miembros de la pareja, porque
alguno de ellos hará el rol activo y el otro el rol pasivo. Deseos que
interactúan inconscientemente para encontrarse con una pareja, por
ejemplo que les represente a uno de los progenitores, ya sea la madre
o el padre; lo peligroso es que se queden jados en ese único rol y no
intercambien y amplíen roles.
Cuando por la jeza extrema en un rol, proyectado y asumido, los inter-
cambios y el vínculo se tornan patológicos, la pareja muchas veces no
repara que cada uno hace su parte “calladamente”, sin reconocer que se
destruyen, porque aunque el amor existe entre ellos, lo que no existe
es la posibilidad de pensar en lo más mínimo, que los dos contribuyen
y que en ambos, predominan aspectos infantiles, es decir predomina lo
infantil sobre los aspectos adultos, en los que, son únicamente marido y
mujer - padre y madre.
En el caso del trabajo con parejas el terapeuta descubre directamente
- esa es su tarea principal - lo que está sucediendo en la inter-relación,
al observar a sus miembros en el trato recíproco. Sólo observando di-
rectamente la escena, la acción y la comunicación verbal y no verbal,
el terapeuta puede obtener información privilegiada sobre la relación
entre los miembros de la pareja.
En tanto prevención podría decir que hay varias formas de enfocar la
pertinencia de la terapia de pareja: La primera, “antes que ocurra” una
crisis, es decir, antes que se llegue a producir el desenlace de la misma,
con la ruptura del vínculo por ejemplo, viendo aspectos importantes del
grupo familiar de ambos, qué espera uno del otro, valores, ideales, etc.
que conforman la convivencia de la pareja.
La segunda, sería cuando llegado el momento “de la convivencia” se de-
tecta que existen situaciones no comprendidas y que la comunicación
se va haciendo cada vez más difícil, apareciendo dicultades de índole
familiar, cultural y social en lo maniesto; la interacción de esta diada va
entrando en confusión y conicto sin tomar en cuenta aspectos incon-
scientes importantes de cada uno de los miembros. Aquí la psicotera-
pia de pareja tiene que ser enfocada en un primer momento como el
tratamiento de elección en una concepción de a dos, ya que los “juegos”
conscientes e inconscientes de la pareja establecen un nuevo sistema
complejo que es una realidad nueva y unitaria de tipo psicológico que
va más allá de la suma de las dos personas que la componen.
La tercera, sería no esperar a que estos conictos, dudas y angustias
se repitan. Anticiparse, explorando en algunas sesiones de pareja sus
áreas sensibles; entendiendo lo difícil que es esta diada, en la que están,
14 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 4 (1), 2016, pp 8 - 15
ISSN 2815-6994 (en linea)
como sabemos, constantemente en juego las estructuras psicológicas
de un miembro de la pareja en relación constante con las del otro miem-
bro. Ambas estructuras funcionan como un complemento y como un
realimentador de las del otro.
Como ya he mencionado, debe importarnos tanto las características
personales de cada uno de los miembros, como la interrelación y la for-
ma en que estas relaciones se apoyan y se entrelazan con las del otro
miembro de la pareja.
Ambos miembros individualmente, pueden en algún momento seguir,
buscando características que originariamente ejercieron atracción, ya
que su compañero fue percibido inconscientemente como símbolo de
aspectos de la personalidad del sujeto que se “perdieron” a causa de
la represión. Estas interacciones que están relacionadas internamente
entre sí, pueden lógicamente variar de forma independiente y variar de
importancia para mantener la cohesión de la diada en sus diferentes
momentos.
La complementariedad y la oposición que se da entre los dos sexos, si la
vemos a través de la óptica psicoanalítica, podremos llegar a compren-
der que cada uno busca a la persona adecuada para que le suministre
lo mejor y lo gratique en cuanto a sus necesidades concientes e in-
conscientes. En la que un hombre inseguro del afecto de la madre por
ejemplo, buscará probablemente una mujer fuerte, que lo reasegure.
Todo esto nos hace pensar reiterándonos, que a la pareja no tenemos
que verla como si fueran dos personas separadas y aisladas entre sí.
La pareja es “el paciente”, y cada uno de los miembros sé “adecúa”, se
“ajusta”, llegando a un acuerdo conciente e inconsciente de lo que cada
uno necesita de modo que las necesidades de uno de los miembros de
la pareja son aceptadas por el otro, digamos: “sé tú lo que yo quiero que
tú seas, que yo seré lo que tu quieres que yo sea” y que esto, al nal de
cuentas va a repercutir directa y positiva o negativamente en la propia
pareja.
Vemos pues, que la pareja es algo más que la unión entre dos personas
y que en esa “alianza” están en juego los deseos, esperanzas, ilusiones,
etc. de cada uno y que en esa interacción está presente también el mun-
do interno de cada uno, independientemente del otro y que, a partir de
esta interacción es posible formular teorías sobre las posibilidades de
salud o no de la pareja y de los cónyuges.
Pensamos que de una buena conformación de pareja surgirá lo mejor
para la familia a futuro y, de aquí en adelante de la organización y estruc-
tura buena o mala de cada uno, y de los miembros de la pareja vendrán
otros grupos humanos que conformarán la sociedad. Tengamos pre-
sente que en un principio es la pareja el terreno inicial de ambos con sus
características individuales y al juntarlas o unirlas nacerá de esta unión
complementaria un tercero, que es la pareja.
15 / FLAPPSIP
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 4 (1), 2016, pp 8 - 15
ISSN 2815-6994 (en linea)
Ayudarla nos da la posibilidad de observar e intervenir de manera direc-
ta, ya que individualmente sería sumamente difícil, como observadores
de los factores perturbadores que los miembros de la pareja individ-
ualmente no pueden ver ni reconocer puesto que están envueltos en
esa diada agridulce, así tienen la oportunidad de tomar conciencia que
son parte activa muchas veces de una muerte lenta de la relación, en la
que la pareja tendría que ser un organismo vivo, dotado de fuerza y de
un proyecto de vida a futuro y no quedarse atrapados en un ambiente
vicioso de sufrimientos que solamente se liberarán pudiendo reconocer
sus dicultades y pudiendo resolverlas en forma oportuna.
Bibliografía
Berenstein, I., Kalina, E., & Teruel, G. (compiladores) (1970) Psicoterapia de Pareja y Grupo
Familiar con Orientación Psicoanalítica. Buenos Aires: Editorial Galerna.
Bobé, A. & Pérez Testor, C (compiladores) (1994) Conictos de Pareja. Buenos Aires: Editorial
PAIDOS.
Puget, J. & Berenstein, I. (1989/1996) Psicoanálisis de la Pareja Matrimonial (3ra. reimpresión)
Buenos Aires: Editorial PAIDOS.
Slusky, C. & Liberman D. (compiladores) (1975) Psicopatología y Psicoterapia de la Pareja.
Edición Nueva Visión.
Teruel, G. (1974) Diagnóstico y Tratamiento de Parejas en Conicto. Psicopatología del proceso
matrimonial. Buenos Aires: Editorial PAIDOS.