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INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 3 (1), 2015, pp 87 - 91
ISSN 2815-6994 (en linea)
Si construimos representaciones a partir de espacios, ausencias, uno de
los que no se permita esta brecha, estamos hablando de las experien-
cias traumáticas que llevan a una ruptura en el proceso psíquico, un
bloqueo en las traducciones posibles de acontecimientos vividos. La ani-
quilación de la alteridad y la existencia. Recuerda las palabras de Jorge
Semprún (1995) sobre su experiencia en los campos de concentración,
el “No obstante, una duda me asalta la posibilidad de contar. No porque
la experiencia vivida sea indecible. Ha sido invivible…” (Semprún, 1995,
p. 25).
Benjamin hace una crítica a la sociedad moderna capitalista cuestionan-
do desde las nociones de tiempo y la narrativa, donde demuestra que en
esta sociedad no se valora la narrativa, por no apreciar el momento de
la experiencia, partiendo para una descripción explicativa y linear como
una forma de contar historias, bloqueando cualquier posibilidad de in-
terpretación subjetiva, y empobreciendo la capacidad de compartir vi-
vencias de la tradición oral. La narración sería para él una forma de arte
de la comunicación, un compartir experiencias sobre la vida, la cultura,
la tradición, estando en su origen el saber y la autoridad. Ciertamente
reconocemos aí una similitud entre este tipo de narrativa y la regla fun-
damental del psicoanálisis, ya que ambos promueven la libre asociación.
Pasaje, o otra traducción posible para el título de este trabajo, el tra-
bajo de las pasajes, es una referencia explícita a las pasajes parisinas,
mientras grandes almacenes o comienzo de los grandes almacenes. De
hecho, las pasajes son esencialmente las entradas y salidas simultánea-
mente. Cada entrada puede ser vista como una posible salida y cada
salida como una posible entrada. Esta idea se puede referir al trauma de
la palabra de lo traumatizado, un literal discurso pobre en metáforas, en
pases y articulaciones, con una temporalidad expresa a través de sus
repeticiones. En Freud, este tipo de narrativa aparece en el texto de 1919
con los neuróticos de guerra. Así, creemos que el trauma estaría en el
tiempo de registro actual, lo que produce este tipo de narrativa literal.
Creemos que en esta narración también hay un intento de integrar las
escenas, las impresiones, los afectos, y componer un texto, en el que se
supone que ya pueden contar una historia. Cabe señalar que también
podemos considerar que esta narrativa se puede dar en contra de cual-
quier tipo de trauma, incluyendo los de estructuración. Estamos en este
modo, teniendo en cuenta las situaciones sociales, políticas y culturales
que invaden la psique del sujeto, pero sabemos por nuestra experiencia
de esta intensidad presente también en holocaustos velados, que ata-
can la existencia del otro.
Pensamos sobre nuestra Jornada que se acerca y sobre el tema del Nar-
cisismo, y Bernardo nos recuerda que las construcciones realizadas en
el análisis, ofrecen una experiencia de subjetividad, que también se lle-
va a cabo sólo a partir de la relación con los demás y con la cultura. Se
requiere un otro de la alteridad para que un nuevo sujeto pueda ser
narrado y inventado, construyendo cimientos de esperanza en una rela-
ción que inspira la vida. Y aunque se abren nuevas vías, que relacionen