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INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 3 (1), 2015, pp 130 - 138
ISSN 2815-6994 (en linea)
Respondiendo a lo anterior, y en consecuencia con la noción psicoanalítica
de conicto a la que adscribimos, es que la entrega del libro de cuentos se
realizará en el espacio del Control Niño Sano, buscando transmitir que un
cuento desarrollado desde la psicología sería relevante para todo niño.
Escribimos y pensamos este proyecto basadas asimismo en la noción de
que toda constitución psíquica, así como se da en y por el conicto, se da
relación con un otro y en una historia. Escribir un cuento busca permitir que
se dé espacio al sujeto, al deseo y a la temporalidad subjetiva. El relato del
cuento es en sí mismo una ‘historia que historiza’ el conicto que se aborda,
poniendo en representación el vínculo de un adulto y niño sanos, pero en
conicto. En la medida en que tanto el adulto como el niño podrán iden-
ticarse con la historia narrada, el relato en sí facilita la historización y la
subjetivación.
El cuento, al ser dirigido a niños de 18 meses a 5 años, necesariamente debe
ser leído por parte de un adulto. Se propone así un espacio en que el padre
o el cuidador del niño comparten la lectura de un cuento, facilitando un es-
pacio vincular que, como tal, constituye psiquismo.
Con el libro de cuentos, se estaría ofreciendo entonces un espacio vincular
que, a diferencia de otros espacios habitualmente presentes en la vida coti-
diana actual, requiere abstraerse de la saturación de estímulos externos que
distraen la atención del vínculo. En el caso de la lectura del cuento ambos,
el adulto y el niño, se abstraerían de otros sonidos, imágenes y estímulos,
vinculándose a través del relato y del objeto del cuento, operando éste como
un mediador del vínculo entre ambos.
Por otra parte, la trama del cuento permite poner en representación no
solo las ansiedades ligadas al desarrollo normal de todo niño, sino también
aquellas vividas por sus padres en el proceso de construcción de su identi-
dad parental, volviéndose una herramienta valiosa que permite a la familia
visualizar la resolución de problemáticas ligadas a las etapas del crecimiento.
En palabras de Bettelheim (1994 [1977]), “los cuentos “hablan de los fuertes
impulsos internos de un modo que el niño puede comprender inconscien-
temente, y (…) ofrecen ejemplos de soluciones, temporales y permanentes,
a las dicultades apremiantes” (p.12).
Por este motivo, y reconociendo el lugar central del vínculo, mediante la re-
presentación, esperamos rescatar y dar lugar legítimo, no patologizado a
los diversos conictos y ansiedades, propias de los padres o cuidadores del
niño, como la ambivalencia de la madre ante la dependencia radical por par-
te de su hijo, la angustia del adulto y del niño ante procesos de separación,
entre otros.
A su vez, el cuento permite proponer resolución de conictos: identicar-
se con personajes capaces de superar dicultades. El niño necesita ayuda
para extraer un sentido coherente del tumulto de sus sentimientos. Necesi-
ta ideas de cómo poner en orden su casa interior y, sobre esta base, poder
establecer un orden en su vida en general.