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INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 4 (1), 2016, pp 200 - 204
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/14.2.1/
Entiende que nuestra tarea hoy, como psicoanalistas, es ayudar a la re-
composición defensiva y generar condiciones de instrumentación de
diagnósticos más acertados. Recomienda una mirada más estructural
para luego pasar a lo individual, diferenciar cuestiones más sintomáticas
de aquellas patologías más severas y ayudar a la sociedad a recomponer
el pacto intersubjetivo.
Tres puntos aborda en esta clase del seminario: la relación entre lo singu-
lar y lo histórico-social; la precipitación de patología a partir de los modos
con los cuales el imaginario colectivo posibilita la emergencia de patolo-
gías más graves; el modo descontructivo que tiene todo traumatismo
a posteriori en los sujetos que lo padecen, lo que puede redundar en
un incremento de la desarticulación intersubjetiva social. Y aquí se juega
nuestra responsabilidad profesional cuando nos consultan.
Finaliza diciendo que “Hacer prevención” tiene que ver con el diagnóstico
precoz y con un modo de recomposición intrasubjetivo, no solamente en
el aula, sino en el trabajo y en todos los vínculos.
SUBJETIVIDAD EN RIESGO: HERRAMIENTAS PARA SU RESCATE.
(En este capítulo se aborda una Conferencia pronunciada en el marco del
ciclo organizado por la secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad
de Buenos Aires, luego de los acontecimientos de Cromañon4.
Comienza estableciendo una diferencia entre los conceptos de “inclusión”
e “incorporación” y “reinclusión” y sitúa el problema en el eje de lo trau-
mático que abarca no solo a los jóvenes sino también a los adultos invo-
lucrados, incluyendo a nosotros mismos que somos quienes debemos
ayudar a disminuir sus efectos, y continua conceptualizando la idea de
traumatismo como la insuciencia de las herramientas para resimbolizar
la realidad o para poder producir representaciones capaces de capturar
la realidad cuando la subjetividad se ve amenazada por la ruptura de sig-
nicaciones previas que permitían su aprehensión.
Amplia el concepto de Traumatismo a los distintos modos con los que la
realidad nos produce un impacto que nos desorganiza, dejándonos iner-
mes para operar.
Cita el concepto de “fatiga de la compasión” desarrollado por Richard Sen-
net, en su libro “El respeto” que se reere al acostumbramiento al horror
que hace que uno pierda capacidad de respuesta ante el sufrimiento del
otro y la repetición de acontecimientos traumáticos lleva a una especie de
insensibilización paulatina.
Hace referencia a la diferencia entre “Miedos Públicos – Miedos Privados”
donde considera que los miedos privados, como ser, temor a la vejez, a
los animales, a la soledad, etc. son miedos que se dan en tiempos de paz
y los miedos públicos o colectivos tienen que ver con la agresión del otro,
a que nos maten por error, a que nos roben, etc.
Se explaya sobre las nuevas formas de subjetividad y las nuevas formas
de enlace –amoroso o de odio- al semejante y sobre las nuevas organi-
zaciones familiares, deniendo como “familia” una relación donde haya
alguien que respalde y alguien que se sienta respaldado, con una convic-
ción de asimetrías y responsabilidades.
4Cromañón, el 30 de diciembre de 2004 se
cobró la vida de 194 personas, en un boliche
bailable del Barrio del Once, en Buenos Aires