16 / FLAPPSIP
DUCCIÓN
INTRODUÇÃO
INTRODUCTION
INTRO-
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 16 (1), 2025, pp 17 - 21
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/16.1.2
17 / FLAPPSIP
CRIAR NOVOS MUNDOS
CREAR NUEVOS MUNDOS
CREATING NEW WORLDS
Silvia Leonor Alonso
Secretária Cientíca FLAPPSIP – 2023/2025
ORCID: 0009-0005-1525-5019
Correio eletrônico: silviaalonso@uol.com.br
Data de Recebimento: 08-03-2025
Data de Aceitação: 19-03-2025
Para citar este artículo / Para citar este artigo / To reference this article
Alonso S. L. (2025) CRIAR NOVOS MUNDOS
Intercambio Psicoanalítico 16 (1), DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/16.1.2
Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC By 4.0)
18 / FLAPPSIP
Para abrir los trabajos de este Simposio, comienzo trayendo la
voz del escritor, líder indígena y pensador ambientalista Ailton Krenak.
En un episodio de “Conversa na Rede”, él arma: “Los blancos están in-
teresados en el mundo; cuánto mundo hay para comer. Y los pueblos
indígenas están interesados en cuántos mundos pueden crear” (Partícu-
las..., [2023], 35’30”).
El tema que propusimos para este Simposio es “¿Soñar un futuro
es posible? La clínica del desamparo en los tiempos actuales”.
En este título, hay dos referencias temporales: el futuro y los tiempos
actuales.
Sabemos que las temporalidades psíquicas son ejes importantes
de la metapsicología psicoanalítica: el tiempo de la repetición, el tiempo
instantáneo de lo traumático, el tiempo del futuro en la construcción de
las instancias ideales, el tiempo asimilado al espacio del sueño, el tiem-
po del après-coup... Pero también son lo que distingue las categorías
psicopatológicas: el tiempo circular de la bulimia, el tiempo instantáneo
de las toxicomanías, la negación del tiempo en las perversiones, el tiem-
po inmediato de las neurosis narcisistas; el “tiempo muerto” de lo irre-
presentable... y así sucesivamente. También sabemos que los tiempos
psíquicos están entrelazados con el tiempo social en su vivencia y en su
representación.
A principios del siglo XX, Freud (1908/1993) ya se refería a la ace-
leración de la vida por la industrialización y la urbanización como cau-
santes de sufrimiento psíquico. La experiencia del tiempo en nuestro
siglo está muy marcada por la prolongación de las vidas y por la acelera-
ción producida por los avances tecnológicos que, sumados a la exigencia
de eciencia y al desmérito del aburrimiento, convirtieron cada vida en
una verdadera maratón.
Pero, ¿y el tiempo futuro? Uno de los conferencistas en el último
Congreso de FLAPPSIP, el pensador italiano Franco Berardi (2019), habla
de la diferencia en la representación del futuro entre principios del siglo
XX, cuando había una “creencia en el futuro”, una “fe en la realización
nal de la razón”, y la segunda mitad del mismo siglo, cuando se quebró
la percepción actual del futuro y se instaló un “Iluminismo oscuro”, un
futuro amenazante. Al mismo tiempo, Berardi (2019) reconoce que es
necesaria una potencia creativa intensa para oponerse a la amenaza.
Por otro lado, en una conferencia pronunciada en 2023, que dio
origen al libroEl espíritu de la esperanza: contra la sociedad del miedo, el ló-
sofo coreano Byung-Chul Han habla de una “esperanza radical”. Según
el autor, vivimos en un mundo de consumo y de trabajo, sin celebra-
ción, sin esperanza. Pero, cuando se reere a la esperanza, aclara que el
modo de la esperanza es el “todavía no”. Es decir, no se debe confundir
la esperanza con el optimismo, menos aún con el pensamiento positivo.
CREAR
NUEVOS MUNDOS
Apertura del Simposio Clínico de FLAPPSIP 2024
Silvia Leonor Alonso1
Secretaria Cientíca FLAPPSIP –
2023/2025
1Psicoanalista. Una de las
fundadoras y miembro del
Departamento de Psicoanálisis
del Instituto Sedes Sapientiae.
Profesora y supervisora en el mismo
Instituto desde 1978. Coordinadora
del grupo de investigación “Lo
femenino y el imaginario cultural
contemporáneo” desde 1997. Formó
parte del grupo fundador de la
revistaPercursoe integró su primer
consejo editorial. De 1977 hasta
1980, fue coordinadora y profesora
del área de Psicoanálisis en el curso
de formación en psicoterapias de
la posgraduaciónlato sensude la
PUC-SP. Residió en Argentina hasta
1976, habiendo sido docente en
la Universidad de Buenos Aires
(UBA) y en la Escuela de Psicología
Freudiana y Psicoanálisis (EPFSO).
Autora de los librosHisteria(Casa
do Psicólogo, 2004),El tiempo, la
escucha, lo femenino(Casa do
Psicólogo, 2011) yResonancias de la
clínica y la cultura(Blucher, 2022) y
organizadora y autora de otros seis
libros.
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 16 (1), 2025, pp 17 - 21
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/16.1.2
19 / FLAPPSIP
No se trata de la certeza de que “algo saldrá bien”, sino de que algo “tie-
ne sentido”, salga bien o no. Optimismo y pesimismo siguen la misma
lógica: todo saldrá bien, todo saldrá mal. Tanto en el optimismo como
en el pesimismo, tenemos un “tiempo cerrado anticipadamente”. Por el
contrario, la esperanza nos permite escapar de un tiempo concluido; se
dirige a lo abierto, a lo desconocido. La esperanza tiene una dimensión
activa, ya que, si algo tiene sentido para nosotros, “luchamos por ello”.
La esperanza es, por tanto, la “partera de lo nuevo”, lo que permite que
surjan otros mundos posibles. Está en oposición al miedo que nos cierra
y aísla: nos abre a lo colectivo.
La esperanza no nos aleja del sufrimiento, pero ayuda a enfren-
tarlo. Precisamente, es al sufrimiento al que quiero referirme en segun-
do lugar, ya que, como analistas, tratarlo está en el centro de nuestro
ocio.
En cuanto al sufrimiento, reconocemos que en él hay algo uni-
versal, forma parte de lo humano, pero también hay mucho de singular:
es en la historia de vida de cada uno que se va instalando su forma de
sufrir.
Pero hay algo también de especíco, de particular: las formas
de sufrir cambian en el tiempo y en el espacio, y es por eso que nuestra
clínica esdatadaysituada: siglo XXI en América Latina. Este pedazo del
planeta cuyos países guardan algunas diferencias, pero comparten mu-
chas semejanzas: la historia de “país colonia” y sus efectos en sus orga-
nizaciones sociales y económicas. Las dictaduras militares y los efectos
de los terrorismos de Estado. En los últimos tiempos, las polarizaciones
y radicalizaciones de pautas de costumbres y otras. La fuerza de las des-
igualdades de todo tipo y la extensión de fenómenos como el femini-
cidio, el racismo y las poblaciones vulnerables, pero también la lucha
contra los prejuicios, la reciente recuperación de la creatividad de los
pueblos originarios, la búsqueda de nuevos mundos.
Como dijimos, los sufrimientos cambian de una época a otra,
porque cambian las sociedades, las formas de vivir, de sentir y de re-
lacionarse, de ser reconocidos. Y, para el psicoanálisis, la teoría de lo
psíquico y el pensamiento sobre la realidad social son inseparables, ya
que el síntoma se construye en los cruces de la historia individual y del
lazo social. Freud escuchaba el sufrimiento en el cuerpo de las histéricas
y, con ello, pudo escuchar el lugar de lo femenino en la moral victoriana
y los efectos de la represión en la sexualidad, sobre todo en las muje-
res. Pero, al mismo tiempo, las formas de presentación de la histeria
cambiaron con el tiempo. No era la misma histeria en la epidemia de las
anorexias santas del siglo XIII al XVI y en los síntomas conversivos del
siglo XIX, o en las formas contemporáneas, más actuadoras y perversas.
Es decir, el sufrimiento histérico tiene diferentes caras en cada momen-
to de la historia, pero también, a las formas neuróticas de sufrir, se van
sumando otras, por efectos diferentes del entorno, de lo social o de lo
cultural.
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 16 (1), 2025, pp 17 - 21
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/16.1.2
20 / FLAPPSIP
Los ejes del conicto psíquico imperante en la clínica se han ido
transformando. A nales del siglo XIX, en el nacimiento del psicoanálisis,
el eje era la prohibición de la sexualidad y de la agresividad. La oposición
entre pulsión y cultura, entre pulsión y moral social.
Las organizaciones sociales han ido cambiando, y con ello tam-
bién las subjetividades. Las sociedades se han vuelto más narcisistas en
términos de Christopher Lasch, “sociedades del espectáculo” para Guy
Debord, más líquidas para Zygmunt Bauman. El eje del conicto se ha
desplazado hacia la potencia/impotencia, o este eje se ha sumado a las
presentaciones del sufrimiento en la clínica. La fuerza de los ideales ha
aumentado: el cuerpo perfecto, el imperio de la imagen. Los vínculos se
han fragilizado: anorexias/bulimias, sufrimientos narcisistas, sufrimien-
tos del vacío, depresiones – todos estos han pasado a dividir espacio en
la clínica.
Másrecientemente, se han intensicado las incertidumbres: ac-
tos terroristas, la proliferación de las guerras y los fenómenos climáticos
han puesto los sufrimientos “postraumáticos” en gran evidencia. En es-
tos nuevos tiempos, el desamparo se intensica a medida que aumenta
el enfrentamiento agudo con lo real. Los sufrimientos se van acumulan-
do.
Como dijimos en los fundamentos de este encuentro, vivimos
tiempos de muchos cambios, turbulentos y contradictorios. Los rápidos
avances tecnológicos están imprimiendo cambios signicativos en la
vida y en la subjetividad. Si, por un lado, engendran instrumentos para
extender la vida hasta edades antes inimaginables, curar enfermedades
antes mortales, facilitar las comunicaciones y ampliar las posibilidades
de producción y creación aparentemente ilimitadas, también son tiem-
pos en los que las amenazas al futuro y al presente son inmensas.
Las violencias de la naturaleza ponen en cuestión la vida del pla-
neta y de la especie. Las guerras amenazan con generalizarse. Se anun-
cian pandemias futuras. Violencias cotidianas, desigualdades, polariza-
ciones políticas son cada vez mayores. Junto con esto, se ha fracturado
sin desaparecer la organización social patriarcal, y comienzan a surtir
efecto las luchas antirracistas. El mundo digital está transformando vi-
das y subjetividades. Según Berardi (2017), vivimos una verdadera “mu-
tación antropológica”, en la transición de un inconsciente “conjuntivo”
a un inconsciente “conectivo” que amenaza la mente crítica y va trans-
formando la forma en que percibimos al otro, la propia sensibilidad, la
sensorialidad.
La clínica con adolescentes pero no solo nos confronta fre-
cuentemente con los efectos de los discursos más catastrócos en las
subjetividades, afectando el campo de los sueños, de las esperanzas, de
las inversiones amorosas y de la sustentación de los ideales en la convi-
vencia con estas realidades y narrativas. Los discursos que se constru-
yen sobre estos acontecimientos parecen lanzar una sombra sobre las
posibilidades de ‘imaginar el futuro`.
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 16 (1), 2025, pp 17 - 21
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/16.1.2
21 / FLAPPSIP
Ante todo esto, propusimos a la comunidad FLAPPSIP reexio-
nar sobre cómo estos hechos y discursos afectan la subjetividad de ana-
lizandos y analistas. Proponemos pensar: (1) ¿cómo llegan a la clínica y
qué desafíos plantean a la técnica, a la contratransferencia y a los ecos
en la personalidad? (2) ¿cómo lidiar con las fragilizaciones narcisistas
frente a tantas amenazas, con las depresiones como fuga de esta rea-
lidad y sus demandas, con las defensas omnipotentes como intento de
encubrir las vivencias subyacentes de desamparo? y (3) ¿cómo ayudar a
construir otras formas de protección que rearmen la vida recuperando
el trabajo de Eros?
Ahora, permítanme volver a la cuestión del futuro: J. Derrida
(2001) diferencia el futuro calculable y el “futuro como advenir”. El pri-
mero tiene una presencia grande, ya que la matemática penetra cada
vez más en el tejido social y en el lenguaje. Pero el futuro como advenir
es lo no conocido, que no puede ser anticipado; si se lo anticipa, se con-
vierte en un futuro cerrado; si no se lo anticipa pero se ven la hetero-
geneidad y la complejidad del presente –, se pueden hacer movimientos
que abran espacios para el “acontecimiento”. Pero esto implica convivir
con las incertidumbres: no se puede anticipar el futuro, pero soñarlo
e imaginar que nuevos mundos podemos crear.
¿Y el futuro del psicoanálisis? Para que el psicoanálisis tenga un
futuro, es importante que no se convierta en un dogma, que se repien-
se, que reciba las interrogaciones que el mundo actual le plantea, que
dialogue con otros discursos. Que se abra a lo nuevo, manteniendo aún
su potencia creativa y su “hospitalidad”, ampliándose para incluir la teo-
rización sobre las nuevas subjetividades, sufrimientos y presentaciones
clínicas. Su hospitalidad al crear dispositivos para cuidar las nuevas for-
mas de sufrimiento, pero también de las poblaciones más periféricas y
marginalizadas. Como dice Krenak, interesarnos en cuántos mundos se
pueden crear.
Buen trabajo para todos nosotros, y que todos podamos salir de
este Simposio con algo nuevo para pensar.
Referencias bibliográcas
ALONSO, S. L. (2011). O tempo, a escuta, o
feminino. Casa do Psicólogo.
BERARDI, F. (2017). Fenomenologia del n:
sensibilidad y mutación conectiva. Editorial
Caja Negra.
BERARDI, F. (2019). Depois do futuro. Ubu
Editora.
HAN, B.-C. (2023). O espírito da esperança:
contra a sociedade do medo. Editora Vozes.
FREUD, S. (1993). La moral sexual cultural y la nerviosidad moderna. En Obras completas (vol. IX,
pp. 159-183). Amorrortu. (Trabajo original publicado en 1908)
FREUD, S. (1993). Inhibición, síntoma y angustia. En Obras completas (vol. XX, pp. 71-164).
Amorrortu. (Trabajo original publicado en 1937)
Fundamentos del Simposio FLAPPSIP 2024
DERRIDA, J. (2001). L’avenir comme à-venir. Galilèe.
KRENAK, A. e VIVEIROS DE CASTRO, E. ([2023]). Partículas particulares. Conversación en la red.
https://www.youtube.com/watch?v=wp5NlnNE4BI&t=2171s.
TERAN, C. A. (2024). Byung-Chul Han: Sobre a esperança radical. Outras palavras. https://
outraspalavras.net/author/claudioalvarezteran/