
INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 16 (1), 2025, pp 88 - 96
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: doi.org/10.60139/InterPsic/16.1.10
94 / FLAPPSIP
Carina padece sueños a repetición. Los sueños traumáticos son
un intento del aparato psíquico de evacuar el exceso de carga libidinal.
Estos sueños denuncian el acontecimiento, dando muestras de que el
sujeto fue sometido a una situación de desvalimiento, que arrasó su co-
raza de protección antiestímulo, y que ese acontecimiento aún no pudo
ser elaborado y retraumatiza con su aparición repetida en el psiquismo.
El acontecimiento traumático, no puede inscribirse en el psiquismo, no
puede enmarcarse entonces en las coordenadas de organización yoica,
tiempo y espacio, que pueden permitir incluirlo como experiencia y con-
vertirlo en recuerdo.
VI. Trabajo con el Trauma
Trabajar con lo traumático consistirá en ofrecer ligadura al afecto
que invade el psiquismo, facilitando que se enlacen primeras represen-
taciones a partir de la experiencia que el analista conoce de lo aconten-
cial. Dice Silvia Bleichmar (2005) que la historia relato, la historia ocial
podríamos decir, justamente oculta aquello que tiene ecacia traumá-
tica. Aquello que no ha podido ser signicado aún, es lo que genera el
sufrimiento del paciente en las situaciones de abuso. Este real no signi-
cado irá apareciendo en distintas presentaciones que posibilitarán el ar-
mado de cadenas signicantes que recubran lo traumático y posibiliten
incorporarlo a una historia vital abierta a nuevas resignicaciones. Ligar
la invasión de afectos provocados por el abuso: miedo a salir por el ba-
rrio porque el abusador era vecino, terrores nocturnos cuando soñaba
con la situación. Nombrar los afectos, poner palabras a lo vivido, fueron
los recursos que contuvieron la angustia.
Luego apareció la culpa, lo que los otros decían de ella. Dice Ca-
rina: - “mi mamá no me creía al principio, me culpaba”…
Ligar lo traumático estuvo asociado, en un segundo momento, a
restituir la imagen de sí misma dañada, a partir de la culpa y de lo que el
discurso médico dice de ella. - “Ahora resulta que tengo problemas, que
no soy normal”. Para ello fue necesario recuperar signicaciones ligadas
a otras guras identicatorias de su entorno cercano, que tuvieron peso
y lugar en su historia infantil: su tía, hermana menor de su madre, que
milita en grupos feministas de la zona, y que participó en movilizaciones
realizadas por estos grupos, en las semanas siguientes al acontecimien-
to, denunciando la violencia y abuso contra Carina. A partir de la recupe-
ración de estas guras femeninas, Carina retoma los vínculos con esta
tía y sus primas, recuperando espacios de placer y diversión que había
perdido.
Podemos incluir en el tratamiento el benecio del aporte sim-
bólico de la mirada social sobre el hecho. Sostén y seguridad que sintió
parcialmente de su familia, no porque no la hayan apoyado en el primer
momento, sino por las dudas de su madre, reproduciendo el modelo
social patriarcal en el cual si la mujer fue abusada es porque algo hizo
para ello. Recién a partir de los otros, la pareja, el discurso social, los
profesionales, la madre le devuelve la conanza.