INTERCAMBIO PSICOANALÍTICO, 17 (1), 2026, pp 87 - 93
ISSN 2815-6994 (en linea) DOI: 10.60139/InterPsic/17.1. 7
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AMAR EN LA ERA DIGITAL:
LA TENSIÓN ENTRE ALGORITMOS Y
ALTERIDAD REAL.
AMAR NA ERA DIGITAL:
A TENSÃO ENTRE ALGORITMOS
E ALTERIDADE REAL.
LOVING IN THE DIGITAL AGE:
THE TENSION BETWEEN ALGORITHMS
AND REAL OTHERNESS.
Ma. Victoria Patrón Soares de Lima
ORCID: 0009-0004-8414-6636
mavi.patron@gmail.com
Asociación Uruguaya de Psicoterapia Psicoanalítica
Sandra Borges Conde
ORCID: 0000-0002-5544-7470
borgesconde@gmail.com
Asociación Uruguaya de Psicoanálisis de las Conguraciones Vinculares
Fecha de recepción: 30 – 04 - 2026
Fecha de aceptación: 17 – 05 - 2026
Para citar este artículo / Para citar este artigo / To reference this article
Patrón Soares de Lima M. V. - Borges Conde S. (2026) AMAR EN LA ERA DIGITAL:
LA TENSIÓN ENTRE ALGORITMOS Y ALTERIDAD REAL.
Intercambio Psicoanalítico 17 (1), DOI: 10.60139/InterPsic/17.1. 7
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Ma. Victoria Patrón
Soares de Lima1
Sandra Borges Conde2
1 María Victoria Patrón Soares de
Lima, Licenciada en Psicología por la
Universidad de la República, Magíster
en Educación Inclusiva por University
College of London, Especialista
en Psicoterapia Psicoanalítica por
AUDEPP. Actualmente se desempeña
como psicoterapeuta clínica y
docente. Participa en grupos de
investigación y estudio relativos a los
desafíos actuales del quehacer y el
pensar psicoanalítico.
2 Sandra Borges Conde, Licenciada
en Psicología por la Universidad de la
República, Magíster en Psicoterapia
Psicoanalítica. Especialista en
Psicoterapia Psicanalítica por
AUDEPP, Especialista en Psicoanálisis
Vincular por AAPPG. Actualmente se
desempeña como psicoterapeuta
clínica y docente. Participa en grupos
de investigación relativos a las
nuevas conguraciones de parejas.
AMAR EN LA ERA DIGITAL:
LA TENSIÓN ENTRE ALGORITMOS
Y ALTERIDAD REAL.
Resumen: Este artículo explora los efectos de la mediación algorít-
mica sobre los vínculos amorosos y la experiencia de alteridad en la
era digital. Desde un enfoque interdisciplinario que articula el psi-
coanálisis —con Green, Puget y Berenstein— con la losofía crítica
de Byung-Chul Han y Sadin, y los aportes de Gutiérrez sobre arqui-
tecturas algorítmicas como formas de gobierno afectivo, se analiza
cómo las plataformas de citas y las lógicas de compatibilidad instan-
tánea tienden a neutralizar la diferencia, reducir la sorpresa y empo-
brecer el deseo. Se examina la tensión entre un narcisismo positivo
orientado a la unidad del yo y un narcisismo negativo que conduce a
la desobjetalización del otro, dinámica que las tecnologías digitales
profundizan mediante la proliferación de “alteridades sintéticas”. El
trabajo sostiene que la alteridad —como encuentro con un otro irre-
ductible a proyección o reejo— constituye un motor estructural del
amor, y que su anulación debilita el deseo y la producción subjetiva.
Se
concluye que el psicoanálisis, en tanto ética del límite y del enigma,
ofrece herramientas para sostener la posibilidad del encuentro con
lo distinto frente a la lógica homogeneizante del capitalismo digital.
Palabras clave: alteridad, narcisismo, mediación algorítmica, deseo,
intersubjetividad.
Resumo: Este artigo explora os efeitos da mediação algorítmica so-
bre os vínculos amorosos e a experiência de alteridade na era digital.
A partir de uma abordagem interdisciplinar que articula a psicaná-
lise com Green, Puget e Berenstein com a losoa crítica de
Byung-Chul Han e Sadin, e as contribuições de Gutiérrez sobre ar-
quiteturas algorítmicas como formas de governo afetivo, analisa-se
como as plataformas de encontros e as lógicas de compatibilidade
instantânea tendem a neutralizar a diferença, reduzir a surpresa e
empobrecer o desejo. Examina-se a tensão entre um narcisismo po-
sitivo orientado à unidade do eu e um narcisismo negativo que con-
duz à desobjetalização do outro, dinâmica que as tecnologias digitais
aprofundam mediante a proliferação de “alteridades sintéticas”. O
trabalho sustenta que a alteridade — como encontro com um outro
irredutível a projeção ou reexo — constitui um motor estrutural do
amor, e que sua anulação enfraquece o desejo e a produção subjeti-
va. Conclui-se que a psicanálise, enquanto ética do limite e do enig-
ma, oferece ferramentas para sustentar a possibilidade do encontro
com o diferente frente à lógica homogeneizante do capitalismo digi-
tal.
Palavras-chave: alteridade, narcisismo, mediação algorítmica, dese-
jo, intersubjetividade.
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Abstract: This article explores the eects of algorithmic mediation
on love bonds and the experience of otherness in the digital age.
From an interdisciplinary approach that articulates psychoanalysis
— Green, Puget and Berenstein — with Byung-Chul Han and Sadin’s
critical philosophy, and Gutiérrez’s insights on algorithmic archi-
tectures as forms of aective governance, the article analyses how
dating platforms and instant compatibility logics tend to neutralise
dierence, reduce surprise, and impoverish desire. The tension be-
tween a positive narcissism oriented towards the unity of the self
and a negative narcissism that leads to the disobjectalization of the
other is examined — a dynamic that digital technologies deepen
through the proliferation of “synthetic otherness.” This work argues
that otherness — as the encounter with an other irreducible to pro-
jection or reection constitutes a structural engine of love, and
that its annulment weakens desire and subjective production. It is
concluded that psychoanalysis, as an ethics of the limit and the enig-
ma, oers tools to sustain the possibility of encountering dierence
against the homogenising logic of digital capitalism.
Keywords:otherness, narcissism, algorithmic mediation, desire, in-
tersubjectivity.
Introducción
En la penumbra de una habitación, alguien desliza el pulgar sobre la
pantalla: a la izquierda, un rostro que desaparece; a la derecha, una pro-
mesa fugaz de anidad. El algoritmo propone, ordena, descarta. Un match
ilumina la pantalla, y parece que el azar ha sido domesticado. Sin embargo,
detrás de cada coincidencia hay un cálculo invisible, una arquitectura que
predice y dirige el deseo.
Actualmente, muchos encuentros amorosos se inician en plataformas
que ltran el acceso al otro, encapsulando la alteridad en perles optimiza-
dos, donde la espontaneidad cede ante la compatibilidad. En este escenario
surgen interrogantes: ¿qué efectos produce la mediación algorítmica en los
encuentros amorosos y en la experiencia de alteridad, cuando el vínculo se
juega entre el cálculo de opciones innitas y la lógica de la descartabilidad?
Y, ¿qué impactos tiene esto sobre las formaciones subjetivas contemporá-
neas?
Para abordarlo proponemos un enfoque interdisciplinario que arti-
cule el psicoanálisis —con Green, Puget y Berenstein, cuyas elaboraciones
permiten pensar la función del otro, la intersubjetividad y la tensión entre
presencia y ausencia— con la losofía crítica y la teoría social contemporá-
nea, representadas por Byung-Chul Han (2014, 2022) y Sadin (2022), quienes
han analizado el impacto del capitalismo digital sobre la temporalidad, el
deseo y las formas de vinculación. Este diálogo se completa con los aportes
de Lucio Gutiérrez (2023), que examina las arquitecturas algorítmicas como
nuevas formas de gobierno afectivo.
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Este cruce de perspectivas no busca solo describir la novedad tecno-
lógica, sino interrogar sus implicancias clínicas y éticas: ¿cómo alojar la alteri-
dad en tiempos en que los algoritmos no solo median, sino que moldean las
formas de amar? En la cultura digital, la alteridad tiende a desdibujarse y su
anulación da lugar a una exaltación del sí mismo, sostenida por la lógica del
espejo y la conrmación permanente.
Caracterización del fenómeno
En las dos últimas décadas, las plataformas de citas, las redes sociales
y las interfaces con inteligencia articial se han convertido en mediadores
centrales del encuentro amoroso. Aplicaciones como Tinder o Bumble cal-
culan compatibilidades a partir de datos y microgestos digitales, de modo
que el contacto inicial ocurre en un espacio ltrado: no por azar compartido,
sino por una arquitectura que optimiza el match, reduce la fricción y conr-
ma lo mismo, dejando cada vez menos lugar para lo distinto.
La tecnología elimina el factor sorpresa: lo inesperado —aquello que
confronta con un otro diferente— se reemplaza por coincidencias progra-
madas y ltros que descartan lo que no encaja. El otro queda reducido a una
versión que solo conrma lo que ya esperamos ver.
Aquí resultan claves dos conceptos: otredad y alteridad. La primera
no es solo diferencia, sino aquello que, al irrumpir, desorganiza o fuerza a
reorganizar las coordenadas del yo. La segunda es la experiencia de encuen-
tro con un otro irreductible a proyección o reejo (Puget, 1989; Berenstein,
2008).
En los vínculos contemporáneos, la tensión no es entre lo real y lo
virtual, sino entre lo que conserva la condición de otro y lo absorbido por
lógicas de conrmación y espejamiento. En lugar de un sujeto opaco e im-
previsible, se nos ofrece un otro moldeado por la demanda, anado por el
algoritmo y disponible con un click.
El amor como experiencia de alteridad
Desde la perspectiva de Puget (1989), el vínculo amoroso no consiste
en una fusión armónica, sino en un territorio de paradojas, donde la tensión
inevitable entre dos subjetividades no sólo puede generar síntomas, sino
también abrir posibilidades creativas.
Berenstein (2008) describe a la pareja como una institución vincular
en la que se articulan dimensiones intrapsíquicas, intersubjetivas y socio-
culturales, atravesada por la tensión permanente entre la tendencias a la
estabilidad y la irrupción de la diferencia que introduce la alteridad del otro.
Puget (1991) subraya que el amor implica siempre un encuentro con
lo ajeno, condición necesaria para el sostenimiento de la investidura eróti-
ca. Cuando el otro pierde su condición de alteridad y queda reducido a lo
ya conocido o plenamente previsible, el deseo tiende a empobrecerse. En
cambio, la imposibilidad de un conocimiento total del otro introduce una
dimensión de incertidumbre que mantiene abierta la circulación deseante y
la potencialidad transformadora del vínculo.
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En este sentido, la alteridad no es un obstáculo, sino un motor es-
tructural del amor. Implica aceptar que el otro nunca será plenamente
conocido y que en ese núcleo opaco reside la posibilidad de renovación
y cambio. La pareja no es solo refugio afectivo, sino también espacio de
conicto y transformación, donde las diferencias se negocian y el males-
tar que provoca la fricción subjetiva puede devenir en crecimiento psíqui-
co. La mediación algorítmica y las lógicas de coincidencia instantánea que
caracterizan la era digital introducen un desafío: al reducir la sorpresa y
ltrar la divergencia, la experiencia amorosa pierde uno de sus núcleos
vitales, ese territorio incierto donde lo erótico y lo transformador se en-
trelazan. En la clínica, esta ausencia se traduce en vínculos y sujetos más
frágiles, con menor tolerancia al conicto y dicultad para sostener lo que
no se ajusta a la imagen inicial del otro.
Tecnología, deseo y control
Los modos actuales de vinculación no emergen en el vacío, sino
que se inscriben en un contexto sociocultural de larga data. Como ad-
vierte Sadin (2022), lo que hoy observamos en la subjetividad amorosa
hunde sus raíces en el individualismo liberal del siglo XVIII, orientado a
la liberación humana a través de la autonomía del yo. Tras la caída del
Muro de Berlín, este modelo derivó en un social-liberalismo centrado en
la autorrealización; con la irrupción de Internet y los dispositivos móviles
en los años noventa, adquirió un giro decisivo: la “primacía sistemática de
uno mismo ante al orden común” (Sadin, 2022, p. 21).
Esta primacía prometía al ciudadano común una autorrealización
prescindiendo del otro. En palabras del autor: “El mundo parecía súbi-
tamente “liso”, portador de innitas potencialidades…” (Sadin, 2022, p.
23). Lo que en sus orígenes había sido un proyecto emancipador terminó
transformándose en un ethos de singularización absoluta (Sadin, 2022).
Los individuos ya no se reconocen en un entramado común, sino en la
persecución incansable de su propia unicidad, lo que debilita la posibili-
dad de experimentar la alteridad como dimensión constitutiva.
En palabras de Byung-Chul Han (2022): “Los tiempos en los que
existía el otro se han ido. El otro como misterio, el otro como eros, el otro
como deseo…” (p. 9.).
Narcisismo y constitución del sujeto
La contextualización sociocultural trabajada desde la losofía críti-
ca se articula con los mecanismos intrapsíquicos que conguran la subje-
tividad. En este marco, resulta central el concepto de narcisismo, reformu-
lado por André Green (1993, 1995) a partir de la segunda teoría pulsional
freudiana. Green sostiene que la pulsión de vida tiene como función la
objetalización y la pulsión de muerte, la desobjetalización, siendo la in-
vestidura signicativa (Green, 1993, p. 118; 1995, p. 291) la que otorga
sentido al objeto para el sujeto.
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De aquí se desprende la noción de un narcisismo dual: un narcisis-
mo positivo, orientado a la búsqueda de la unidad del yo (“soy yo”), que
ofrece refugio frente a las exigencias de los objetos; un narcisismo negati-
vo, que emerge cuando la frustración con el objeto se vuelve intolerable,
el psiquismo buscará reducir tensiones hasta llegar a un empobrecimien-
to el deseo. Como señala France Brunet (2019, p.8) “Para escapar de un
estado de sufrimiento prolongado, la búsqueda por detenerlo conduce
incluso a dejar de sentir”. Este movimiento puede dirigirse hacia el sí mis-
mo, en una tendencia a reducir las tensiones al nivel cero, o hacia el obje-
to, generando un proceso de desobjetalización donde el otro pierde sus
cualidades de semejante y se vuelve indiferente. En palabras de Green:
“…el narcisismo de vida es condición de posibilidad del amor de objeto,
mientras que el narcisismo de muerte se orienta hacia la anulación del
objeto y, en consecuencia, del yo mismo” (Green, 1983, p. 282).
Esta conceptualización complejiza las dinámicas vinculares actua-
les: frente al colapso de la ilusión de un match perfecto, el repliegue puede
ser absoluto, aniquilando al otro como tal y sustituyéndolo por simulacio-
nes, con lo que Gutiérrez (2023, p. 24) denomina “alteridades sintéticas”,
investidas como objetos signicativos. Estas imitaciones replican gestos,
conductas y modos de hablar humanos, pero son interacciones altamen-
te protocolizadas que mezclan mediación digital y representaciones arti-
ciales del otro. Así, la ilusión narcisista se aproxima a un polo alucinatorio,
donde la realidad se desestima y el yo se expande borrando los límites
entre humano y máquina. En esta línea, los dispositivos digitales pueden
pensarse como una actualización de las dinámicas narcisistas descritas
por Green: ya no solo refugio frente a la frustración, sino expansión de la
ilusión de omnipotencia.
Muchas de estas plataformas funcionan como escenarios de “re-
duplicación megalomaníaca del yo”, sosteniendo la fantasía de un yo in-
mortal y autosuciente (Gutiérrez, 2023, p. 23). El otro deja de ser otro,
instalándose un encierro en lo mismo, reforzado por algoritmos que con-
rman permanentemente nuestros sesgos. La aniquilación del objeto y la
expulsión de lo distinto conducen a lo que Puget denomina una crisis del
vínculo: lo diferente amenaza, la espera no se tolera, lo enigmático asusta,
la presencia sofoca y la ausencia vacía.
Es en este escenario donde emerge la promesa algorítmica del
amor perfecto, que ofrece compatibilidad instantánea y armonía sin fric-
ciones al precio de neutralizar la alteridad. Este proceso instala una evi-
tación sistemática de la diferencia, diluyendo el núcleo vital del erotismo
y la transformación vincular en una ilusión de armonía perfecta. De este
modo, la compatibilidad total se vuelve meta: cualquier rasgo de fricción
aparece como error del sistema y señal de que es momento de pasar
al siguiente. En este marco, el atractivo deja de ser efecto singular del
encuentro para convertirse en resultado predecible de variables proce-
sadas. El otro, lejos de irrumpir como diferencia, aparece ya seleccionado
para ajustarse a nuestras expectativas, moldeado por ltros que privile-
gian la coincidencia y eliminan lo que incomoda.
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Conclusiones: el desafío de alojar la alteridad real
La pregunta por cómo sostener vínculos en los que el otro no se
deja predecir constituye hoy un verdadero desafío clínico y cultural. La
lógica algorítmica, que organiza la experiencia del encuentro bajo criterios
de anticipación y conrmación, amenaza con neutralizar lo que hace del
vínculo un espacio de transformación: la irrupción de lo imprevisible.
La anulación de la diferencia no solo atraviesa las formas actuales
del amor, sino también los fundamentos de la producción subjetiva con-
temporánea. La proliferación de lo igual, producto de los fundamentos
neoliberales, se ve reforzada por tecnologías digitales que encapsulan al
sujeto en un ensimismamiento sin n.
Así, se objetalizan bots y asistentes virtuales, mientras se desobje-
taliza al otro ante cualquier intento de diferencia o conicto. En este mo-
vimiento se empobrece el deseo, y el borramiento de la alteridad conlleva
también un debilitamiento del deseo mismo. Como advierte Byung-Chul
Han (2022): “La expulsión de lo distinto pone en marcha un proceso des-
tructivo totalmente diferente: la autodestrucción…un sistema que recha-
za la negatividad de lo distinto desarrolla rasgos autodestructivos” (Chul-
Han, 2022, p. 10).
Desde esta perspectiva, el psicoanálisis se presenta como una ética
del límite, del enigma y de lo no sabido. La escucha analítica no busca
armonizar de inmediato el conicto, sino alojar las tensiones, discontinui-
dades y vacíos que emergen en la relación. Se opone a la transparencia
total y deende la opacidad como rasgo constitutivo de la experiencia
amorosa. Recuperar el espacio del entre resulta central para pensar la
posibilidad del amor y del deseo. El vínculo no se constituye ni en la fusión
ni en la separación absoluta, sino en ese entre que es frontera y pasaje.
Allí donde lo diferente se sostiene y el enigma del otro no se borra, surge
la potencia erótica y la capacidad transformadora del vínculo.
Para la clínica, esto supone un desafío ineludible: no ser funcionales
al sistema de anulación, sino habitar el entre, manteniendo viva la posibi-
lidad del encuentro con lo distinto.
Referencias bibliográcas
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BRUNET, M. F. (2019). La pulsión de muerte
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GREEN, A. (1993). El discurso vivo: La
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GUTIÉRREZ, L. (2023). Estimulismo digital: Notas sobre el Sr. Cortina y la dualidad yo
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